Fiel, cariñoso, un poco loco, seguro de sí mismo, inseguro de los demás, confiado, amigable, tierno, enemigo de injusticia, amigo de sus amigos, admirable, callado, reflexivo, payaso en el buen sentido de la palabra, detallista, romántico, valiente, fuerte, solidario, feliz. Así es él y él es mi vida entera, mi ilusión, mis ganas de vivir y de sonreír cada día. Él me hace sentir guapa pero sobretodo sentir mujer. Él llora y yo lloro también. Él se alegra cuando yo me alegro. Yo lo amo. Y viceversa. Me hace la vida tan fácil, me siento querida, amada. Amo sentir que no estoy sola y que pase lo que pase lo voy a tener apoyándome en los momentos buenos y malos, dándome un simple abrazo en el momento que más lo necesito. Adoro cuando en las noches me acuestas con un "buenas noches princesa" y me levantas con un "buenos días princesa". Adoro tu voz, tu sonrisa, tus ojos, tu boca, tus manos, tu cuerpo, tu pelo. En conclusión, desde tu pelo hasta las puntas de todos tus dedos pasando por cada milímetro de tu cuerpo. Te amo y eso nunca cambiará.
jueves, 23 de junio de 2011
miércoles, 15 de junio de 2011
La vida es sueño.

¿Se podría ser más feliz? No lo creo. Cuando veo esa sonrisa marcada en los labios después de que ambos disfrutemos y ese sueño que te rodea. Y...¿yo? Yo te miro como si fuese la primera vez que viese a alguien dormir. Lloro, y no de tristeza, sino de felicidad mezclada con miedo. El miedo de que un día tengas que marcharte y me lo digas. El miedo de que te marches sin decir nada y luego enterarme, eso me rompería el corazón. El miedo de que te quedes pero el tiempo provoque cansancio en tu dulce corazón. ¿Qué pasaría entonces? Nada. Sueño. Me despierto. Es un sueño, miro a mi lado y me doy cuenta de que la realidad es mi más humilde pesadilla.
martes, 14 de junio de 2011
El paraíso está en la tierra

Es extraño, siempre me dijiste que si no creía en nada iría al infierno cuando muriese y sentiría el fuego interno de la tierra abrasar mi piel. Sin embargo, hay veces que una atea como yo sin estar muerta puede sentir el mismísimo infierno en sus carnes. Otras, en cambio, siento llegar a el paraíso tocar sus flores con las manos y despreciar aquella manzana que Adán y Eva debió haber despreciado en ese preciso instante en que la ciencia, el pensamiento, y las palabras cobraron vida y expulsó a todo humano de allí llevándonos una cosa: la razón. Y es ahora cuando te digo, cariño, que me siento engañada porque tú me dices que nunca conoceré el paraíso. Pero...¿de qué vale si Dios se enfadará por comer de una estúpida manzana? No creo en el infierno ni en el paraíso. Ambos se encuentran en la tierra y es la idea simbólica de encontrarnos con una persona buena, llamadas también ángeles, y otras malas, o demonios. Y las acciones de estos personajes son los que nos hacen diferenciar entre estar en el cielo o en el infierno.
[Pero mi gente dice cosas formidables,
que hacen temblar a la gramática....
recuerdo que, una tarde,
en la estación de Amadén, una anciana
sentenció, despacio;..."Sí, sí; pero el cielo
y el infierno
está aquí". Y lo clavó
con esa -n- que faltaba]
viernes, 10 de junio de 2011
Somos humanos, hazlo antes que sea demasiado tarde.

Y nunca penséis que porque una mujer no hable de amor signifique que nunca haya estado enamorada ni que no lo esté. Tampoco penséis que porque un hombre nunca haya llorado sea el hombre más feliz del mundo. Es mentira. Sus lágrimas le persiguen y le anuda la garganta, y quizás...¿Quién sabe? Una vez en el cielo se reúna con las almas atormentadas y una vez allí comenzarán a llorar como nunca antes provocando un diluvio y con ello, el fin del mundo.
domingo, 5 de junio de 2011
Inspiración divina

Tú,sombra,
figura de una femeidad insuperable
quiero alcanzarte. Mis ojos lloran,
mi alma grita, mis manos tiemblan,
no logro agarrarte.
Cercana pareces, lejana estás.
Olas, lluvias, tendrá que pasar.
Veintidós, quizás. Nadie sabe.
Ni tú ni yo. Los dos lloramos.
Lejos. Distancia. ¡Cómo te odio!.
Amor. Pasión. Todo guardado. ¡Cómo te amo!
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