martes, 29 de noviembre de 2011

Mañanas desastrozas que terminan felices.

Sabía que eras diferente y especial pero lo que me ha sorprendido más es que seas justo como siempre te imaginé. Misterioso. Un personaje que cualquier novelísta hubiese deseado en su insana mente de escritor. Seguro e inseguro a la vez. Me encantas. No sé cuantas veces te lo he dicho con la mirada y no sé cuantas tú has hecho todo lo posible por esquivarla. Yo también intento esquivar mis sueño y apartarte pero tú eres más fuerte.

Que el silencio hable por ti y por mí


¿Debo llamarte Amor? No. Ya no.
Ya no eres mío. Ya no te miro como antes.
El sentimiento de mí hacia a ti se ha ido.
Ya no eres nada. Ya no suspiro por ti,
ni cuentos las horas que faltan.
Mi corazón se ha transformado
y es duro como el hielo.
No quiero más amor. Esto me mata.
No quiero lágrimas en tus ojos,
no quiero ni siquiera decir adiós.
Lo siento, ya no eres nada.
¿Amor? ¿Sentí amor? No lo sé.
El amor es para toda la vida, o eso dicen.
Quizás me equivoqué.
Soy joven. No me culpes.
¿Tu me amas? Sí, o eso dices.
Quizás no lo hagas.
Me voy. Adiós. No digas nada.
El silencio hablará por nosotros
y nos traerá situaciones olvidadas.

sábado, 26 de noviembre de 2011

¿Qué haré?


¿Qué haremos cuando el tiempo en el futuro nos separe?
¿Qué haremos cuando la duda existencial nos acose?
¿Qué haremos cuando todo eso se nos eche encima
y nuestros ojos se busquen en dos ajenas calles?
¿Dónde irán mis sueños cuando de ti no quede nada?
¿Pasearé por el patio junto a la fuente olvidada?
¿O caminaré despacio por aquella plaza?
¿Suspiraré, cansado, sin ti y sin compañía?
¿O moriré en los brazos de mis buenas amistades
mientras tus recuerdos me acosan en cada esquina?
¿Viviré feliz sabiendo que tus ojos conocía
o atormentado por esta estúpida cobardía?

viernes, 25 de noviembre de 2011

Paseos que me gustaría repetir.

A veces, elegir el camino largo no nos hace estúpidos sino más sabios. Quizás al haberlo elegido podremos contemplar la belleza de la naturaleza, organizar mejor nuestras ideas, ver mejor el amor. Eso mismo intenté hoy.

"Hojas en el suelo. Sonrío. Miro el cielo. Hace calor. Algunas hojas aguantan, quizás las más valientes quedaron allí, impetuosas, esperando al viento para que él las ayudase a chocar contra el suelo. Tengo sueño. ¿Cansancio o sueño? No, es sueño. Esa palabra...es más bonita. La vida es sueño, puede que me lea el libro de nuevo. Hace Sol. Hoy parece verano en Sevilla. Uhm...Verano y sueño. El sueño de una noche de verano. Me encanta. Y ahora más. Anda despacio, no tengas prisa. Está en verde. Pasa. Hoy es viernes pero quiero que sea lunes de nuevo."

De pronto, una ráfaga de aire despeinó mis pensamientos y actuó como el viento en las hojas que aguantaban. Y allí, a mi izquierda, pude ver al Amor hecho persona llevándose todas mis ideas.
She ask me what is my phobia. Nobody know that my only phobia is behind me.

martes, 22 de noviembre de 2011

Tú

Me enfado, lo olvido. Te miro, te amo. Me miras, te odio. Sonrío, suspiro. Sonríes, suspiras. Llego, tú llegas. Me voy, te alejas. Me quedo, te quedas. No voy, me piensas. Te vas, no siento.

¡Qué fácil te resulta sacarme una sonrisa!

-Déjame, estoy enfadada.
-¿Por qué?
-He visto un comentario hiriente hacia las mujeres.
-¿Cuál?
-"Las mujeres dejaron de ser mujeres hace ya algún tiempo"
-Es verdad...
-No lo es. Si dejaron de serlo es porque el hombre la dejó de tratar como tal. Entonces todas somos iguales, ¿no? ¿Qué haces conmigo entonces?
-Me he vuelto gay.
-Pues te dejo.
-¿No te gustan los hombres? ¿Por qué me dejas?
-Porque a ti te gustan los hombres.
-Claro los hombres como tú.
-Pero yo no soy un hombre.
-Pero luchas como tal. A eso me refiero.

Ojalá más hombres pensasen como tú.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Escritores a la poesía

Locos. Recitadores de versos, y no por diversión sino por costumbre. Engreídos. Odiados y amados con la misma intensidad. Alegres y cansados. Somos dos marionetas en manos de un destino que nos pone una y otra vez frente a frente. No pienses que te odio pero necesito hacértelo creer aunque ciertamente te quiera. Cantarines. Suspiradores de un mundo imposible. Soñadores terráqueos. Locos tocados por la flecha de Cupido. ¡Ese maldito niñato! Tú y él. Y a veces, yo. Jugamos a un juego que no lleva a ningún lado, pero jugamos. No nos gusta lo fácil. ¿Fácil? Eso no existe y si existe no dura. Orgullosos. Jóvenes. Locos admirados por la belleza de la rosa. Literalmente majestuoso. Históricamente contemplativos. Metafóricamente plumas. Irónicos. Sarcásticos. Transfiguradores de la realidad. Perseguidos por los censuristas. Aplaudidos por el pueblo. Optimista y pesimistas. Románticos y realistas. Clásicos y contemporáneos. Adoradores de Apolo y de las musas. Ayudantes de Polimnia. Valientes que intentan cambiar el mundo con solo tinta y papel, es decir, locos.

Si tú vinieses como Apolo yo no escaparía como Dafne


Ven a mí,
con los dos brazos abiertos
porque no puedo esperarte.

Ven a mí,
entre suspiros inciertos
que yo sabré bien amarte.

Ven a mí,
como no Apolo eres cierto
porque no quieres encontrarme.

¡Pobre de mí!
si fueses como él perfecto
yo no huiría como Dafne.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Como dos gotas de agua


A veces, resultas ser tan dulce que me empalagas. Otras, en cambio, eres tan frío que me hielas el alma. Yo sólo sé que no tengo remedio. Siempre hago los mismo actos, siempre fallo en las mismas cosa, siempre cometo la misma estupidez.
¿Enamorada? ¿Me están hablando de amor? Un amor al cual juré no caer nunca más.
¿Por qué eres así? ¿No puedes ser diferente? No. Si lo fueses yo no te querría. ¿Por qué haces de algo tan fácil una montaña? Hacer. Esa es la palabra. ¿Sabes cuál es el problema?, que no haces nada. Te quedas sentado, mirando, esperando una respuesta mientras yo hago lo mismo.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Cupido


¿Dolor? No lo es. No creo que sea dolor
es este miedo a perder
lo que no voy a tener.
Tú, Cupido, ¿por qué te fijaste en mí?
cegaste mi corazón con el amor.
Malditas tus flechas son
porque dejan sin razón.
¡Maldita fue la hora que te conocí!
Maldita sea la sonrisa que tienes
pecado por tus ojos
cuerpo, rostro, mi antojo.
¿No ves que con todo ello tú hieres?
Vuelto contra mí, siendo un simple mortal
Falso, niñato, traidor
te designan por Amor
y conduces a un pecado capital.
¡Mentiroso!, haciendo todo posible
sólo son espejismo
y solo en un abismo
me hallo, para este alma nada es visible.
No siento frío, me arropa la soledad
la angustia y el tormento
las llagas y mi aliento
me dan el calor que no tu vanidad.


Sonríe, llorar es demasiado fácil

Un sabio, se puso delante de un público y contó un chiste. Todo el mundo se empezó a reír. Después de un momento, contó el mismo chiste, pero esta vez menos gente se reía. Contó el mismo chiste una y otra vez, pero nadie se reía. Él sonrío y dijo: "No puedes reírte de una broma una y otra vez, ¿por qué sigues llorando por lo mismo?"

Hoy he leído esto y me ha hecho pensar. Quizás sea porque lamentarse es fácil o porque el ser humano es muy inconformista y lo bueno no lo valora tanto como lo malo. Quizás es porque somos egoístas. Siempre que encuentro a alguien mal, con un problema del que parece no salir siempre le digo que mire al prójimo. Como en el cuento de los altramuces del Conde Lucanor, ¿recordáis? Somos egoístas o tenemos tendencia a quejarnos. Quizás es que somos almas errantes que buscamos el dolor terrenal. Si pasa algo es por algo y se te compensará en el futuro. Eso sí, a su justa medida. Porque no sé que recompensa tendrán los niños en los países africanos que mueren de hambre. Cuando estamos mal deberíamos pensar en ellos y estoy segura que nuestros problemas se verán más pequeños al lado de los de ellos. Si pensásemos más en el prójimo el ser humano no tendría tanto malestar general. Si trabajásemos por un mundo igualado y equilibrado el mundo sería así como queremos y no tendríamos tanto tiempo en preocuparnos por pequeños problemas que no conducen a ningún lado. Pero supongo, que lo más fácil es quejarse y llorar.
No pretendo hacer de esta entrada un país de piruletas y colorines. Solo pretendo desahogarme porque veo en lo que el hombre se está convirtiendo.

jueves, 17 de noviembre de 2011

El mismo cuento de siempre

Que no, que no puede ser. Que me he transfigurado la realidad dándole tantos tintes idílicos que ahora, cuando te tengo más lejos, es cuando mejor te contemplo.
Mi Aladdín no existe. Recuerdo cuando paseando con una amiga. Antes de conocerte, suspire: "Yo quiero un Aladdín" Al ver la extraña expresión de mi compañera había adoptado añadí: "Sí, un morito guapo" Ambas nos reímos.
Poco después te conocí. Y sí. He de confesar que durante un año me llevaste en la alfombra mágica pero cuando ves que la alfombra te empieza a aburrir-a ti, a mí o a ambos-nos tenemos que bajar porque nos mareamos y porque deseamos contemplar ese mundo desde otra perspectiva. Eso mismo nos está pasando ahora y no sé a dónde iremos a parar porque ambos nos aferramos a la alfombra pero ella está cansada de rondar por los mismos parajes.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Diciembre

Diciembre, tú me das miedo.
No. Tú, Diciembre, me espantas.
No sé si traerás sonrisas
o pañuelo de lágrimas.

Mi noviembre es el más frío
porque no puedo hacer nada.
¿Él vendrá con tu cariño
o ilusiones olvidadas?

Mis días pasan eternos
mientras cuento horas correr
que me dirán la respuestas
que hoy yo quiero conocer.


martes, 15 de noviembre de 2011

Miedo a ser como tú


A veces, me encantaría desaparecer. Como si ya no existiese. No dejar presencia de mí. Empezar una vida nueva. Lejos. Muy lejos. Sin mirar atrás ni tener que respirar hondo para hacerlo. Me encantaría poder decir: “Estoy aquí. Lo he conseguido, soy una persona nueva” Quisiera que personas que me han desilusionado no sepan nunca más de mí. Me he llevado tantos palos últimamente. Me han desilusionado tanto. Hay personas que pensamos que es de cierta forma y luchamos por ella, pero cuando a ellos la batalla les corresponden no levantan ni un dedo. Se quedan ahí. Parados. Mirándote. ¿De qué me vale eso? No estoy feliz pero tampoco lloro. Tengo miedo y no por mi situación. Tengo miedo por ver en qué me he convertido. Tengo miedo en llegar a ser tan fría y calculadora como tú.

Mi camino

Estoy cansada física y psicológicamente. Ver que no avanzas lo intentas y luchas con todas tus fuerzas mientras notas que estás parada en el mismo lugar.
No es fácil observar como personas que lo han intentado menos que tú te llevan años de ventajas. Ya no sabes qué hacer para estar bien. Te auto-convences de que tienes que seguir, que es lo mejor. ¿Lo mejor? No lo sé. Estoy cansada. Mi mente es como una mañana llena de neblina.
Sonríe. Aguanta. Me trato de decir a mí misma. Cada día quiero escapar. Ansío con escapar a un mundo idílico pero la realidad me pega en la cara cuando más necesito soñar. La vida me está atestando golpes demasiado fuertes y certeros como para poder huir a ningún lugar. Solo espero que mi camino, conduzca a donde conduzca, tenga un bien por haber aguantado todo esto.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Dad de beber al sediento


Todo, absolutamente todo es de ella. Mi sonrisa, mi mirada, mis canciones, mis poesías. Las ganas con las que despierto dejando mi cama todos los días. Mis noches tristes y solitarias. Mis mañanas a las tuyas contrarias. Te observo y estás alegre y feliz como yo te quiero ver. A veces, te veo callada y pensativa. Me entristece pensar que pueda ser por otra persona por quien suspiras. No. Tú me miras y cuando no lo haces sólo pido a Dios que lo haga. "Dad de beber al sediento" ¡Qué razón lleva! Tu mirada es el agua que calma mi sed cuando más lo necesito. Por eso, vida, deme usted de beber de sus labios que ya no soporto el dolor de que estén tan callados y quietos.

viernes, 11 de noviembre de 2011

El materialismo nos está transformando.

La gente ya no mira el cielo. Ayer, un día soleado, todos se encontraban mirando sus bienes materiales mientra yo suspiraba preguntándome qué es lo que había pasado con el hombre. Las personas se encuentran ocupadas con su coche nuevo, su móvil de última generación, sus prisas por llegar a su trabajo (los que los tienen) para poder pagar su pisito a las afueras de la ciudad. Nadie, absolutamente nadie, hacía como yo: mirar por la ventana al exterior y mirar al interior despreciando en lo que nos hemos convertido. Me duele pensar que el ser humano se ha convertido en esto. Quiero pensar que aún hay hombre y mujeres que no se interesan por el materialismo, el consumismo compulsivo y se dejan arrastrar por el capitalismo. Quiero seguir confiando en el ser humano pero a veces me resulta imposible. Un día como hoy me he desprendido de coger un autobús para llegar a mi casa, he preferido caminar mirando al cielo y ser una espectadora más de la creación de Dios. Echo de menos poder tumbarme en un césped húmedo sin preocuparme si mis ropas se mancharán después de verde. Echo de menos poder tumbarme tranquila sin pensar en nada solo admirar una obra perfecta o imperfecta. ¿Qué más da? Yo quiero contemplar el cielo con alguien que comparta mi mismo pensamiento y hoy sólo me queda decir: ¿existes?

miércoles, 9 de noviembre de 2011

AMOR

¿Lo sabrás ya? Me muero de miedo al pensar que lo sepas. Soy tan patosa. Apuesto a que ya todos saben mi amor por ti. Me muero de vergüenza al imaginar lo que puedes pensar de mí. No voy a mentir y decir que no soy como las otras chicas. Sin embargo, sé que actúo contigo como si fuese una chica diferente. No puedo evitar tartamudear, soltar lo primero que se me venga a la cabeza, decir tonterías que ni yo pienso. Nunca me ha pasado con ningún hombre. ¿Verdaderamente éstos son los efectos del amor?, porque si lo es no quiero tenerlos.
En serio amor, me da tanto reparo cuando me miras. No sé qué hacer, ni cómo actuar solo puedo agachar mi mirada y ponerme nerviosa. Apuesto a que tú ya te has dado cuenta ¿o eres tan incrédulo? No sé lo que tú sentirás con respecto a mí. Supongo que para ti soy una más. Soy esa chica callada, rara que te observa desde otra punta. Rara pero no especial. Me gustas. Dos palabras tan simples pero que son muy difíciles de decir. Sin embargo, me aferro a la esperanza de, al menos, saber más de ti y soñar cada noche.

No puedo evitarlo...

Amo sus ojos negros , su mirada, su boca, su pelo, sus andares, como canta, como silva, su manera de hablar, amo su risa de malo, amo cuando se pone chulo y cuando se pone tierno. Me encanta su sonrisa y la arruga que le sale cuando lo hace, sus manos. Me enamoró su voz, su manera de explicarse, sus palabras abstractas, lo absurda y lo pequeña que me siento y el gran sentimiento que formó en mí.

sábado, 5 de noviembre de 2011

El amor no funciona así.

Dime, mírame a la cara y dímelo. ¿Cómo te sientes al descubrir que mi corazón cambió?.¿El tuyo no?. ¿En serio?. Eso no fue lo mismo que me dijiste la última vez. ¿No dijiste que ya no sentías lo mismo? Ahora, cariño, lo siento mucho pero no te creo. Me gustaría, amor, me gustaría. Y fue bonito mientras duró pero las lágrimas curaron a este pobre corazón. Dime, ¿qué sientes? No te lo calles. ¿Tan fácil es para ti cambiar tus pensamientos? No me lo creo, lo siento, pero no. Ahora vienes a mí suplicando mi perdón, pero...¿sabes qué? Yo no tengo nada que perdonar, fue un gran favor. Además, apuesto a que tú ya te has perdonado y eso, cariño mío, no es estar arrepentido.
¿Olvidar? Las mujeres no conocemos el olvido. Rozamos a tocarlo pero nunca llegamos a agarrarlo con las dos manos como gente como tú. ¿Mis palabras son crueles? No duele tanto como arrastras el sentimiento de culpa, no tan cruel como un desengaño, no tan doloroso como la palabra odio, no tanto como un ya no te amo.
¿En qué me he convertido?, me preguntas y yo no puedo más que reírme. Soy cada hombre, mujer y niños que el amor que ha dado no se le ha devuelto, soy cada persona que en un segundo se ha desengañado, soy cada amor no correspondido, soy cada pareja que se ha olvidado y sólo queda de ella sus dos nombres en un muro de mi calle. Ahora yo soy fuerte y no estoy sola me encuentro acompañada de todos ellos que dicen todas estas palabras por mí.
No sabes qué es amor por eso notas tanta ironía en mis palabras. En serio, me da mucha pena todo ¿y sabes por qué? Porque tú nunca conocerás la palabra amor, porque si lo sintieses no vendrías a mí cuando mejor estoy y ya no te necesito, porque cuando se ama algo debemos dejarlo marchar aunque nos duela en lo más profundo de nuestra alma y porque yo lo dejé cuando él me dijo que estaría mejor. Así que sólo te pido que respondas de la misma manera que lo hice yo en su día.

Negro ángel poeta


Soy un ángel caído por culpa de un demonio que conquistó mi corazón. Ahora lo recuerdo, fue una mañana clara. Yo iba vestido de blanco, ella de negro. Yo llegué cuando tenía que llegar, ella llegó agitada y como si nunca hubiese visto aquello. Desde el momento en que la vi, supe que, esa chica meditabunda, asustada y temerosa cuya respiración era agitada por haber corrido para llegar, tenía algo muy especial. No sabría decirte aún lo que es pero estoy seguro de que hay algo. Escucho su voz mientras hago otras cosas, la miro con odio cuando ella me mira, la amo mientras ella no lo hace. Me satisface la idea de que ella está profundamente enamorada de mí. No puedo. Somos distintos completamente. Yo veo que me ama y me odia con la misma intensidad y me desespero. Sonrío, canto, silbo cuando la tengo cerca y ella está sola e indefensa porque así me gusta verla. Me agita la conciencia el pensar que ya no soy un ángel caído por ella sino que me he vuelto un ángel negro por culpa del Amor.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Noches para no dormir

¡Oh Padre! ¿Qué debo hacer? ¿Debo amarlo o dejarlo correr? ¿Qué puedes hacer si tu corazón y tu alma suspira por alguien que no deberías? Perdóname. Tú sabes que no puedo evitarlo. Él es el único que ha conseguido que junte mis manos en espera de una respuesta, que cargue con el peso de la mala conciencia por tantos años derrochados, por tantas luchas perdidas contra mis instintos. Ahora, es cuando me doy cuenta que cargo con el peso de una cruz que yo misma construí y sé que este amor me va a crucificar.
Él es tan perfecto que su cara angelical me persigue a todas partes y me acosa por no ser como él. A veces, lo llego a odiar por ser así. En ocasiones, pienso que él es un ángel caído de ahí arriba para que yo recuperara la fe, pero, ¿qué importa eso? Sólo le estoy pidiendo para que me dé las respuestas que yo ahora no entiendo. ¿Por qué no se fue? Yo te pedí que se quedara pero si sabía cómo iba a sufrir, ¿por qué se quedó? No lo entiendo Dios. Verlo cada día, mirarlo a cada ocasión y no poder declararle todo lo que siento, yo ya no sé cómo vivir.
Tengo que tener los pies en la tierra. Es imposible que lo que te llevan enseñando toda una vida lo olvidemos en dos años. ¿Por qué no hace nada y por qué me mira tanto? No entiendo nada y cuanto más lo pienso más me frustro, porque yo en un verano me he dado cuenta de tantas cosas que si comparamos con mi yo de antes y mi yo de ahora, somos completamente distintas. Antes tenía una vida milimétricamente controlada hasta que apareció él con sus andares alegres y sus zapatos de ejecutivo que tanto odio me hubiesen dado hace dos años, y toda mi vida se ha puesto patas arribas. Sin saber qué creer, qué decir, qué pensar.
Me siento tan extraña que si no fuese porque me miro al espejo diría que soy otra porque mi alma ha cambiado tanto que no sabría cómo explicar esta confusión que es un torbellino de ideas, emociones y luchas entre mi yo del pasado y del presente.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Debería irme

Debería irme. Debería marcharme a un lugar donde no pudiera verte ni encontrarte, donde mis sueños ilógicos no me persiguiesen. Irme a un sitio donde tu mirada no alcanzara a mirarme. Tengo que irme con él. No te preocupes yo estaré bien, quizás mi destino sea alejarme de ti para reencontrarte en un futuro. Yo quiero de ti únicamente lo que tú quieras de mí. A veces, el viento cambia de dirección sin explicación, ¿por qué tiene que ser así? No lo sé, pero debemos aceptar el camino que nos ha tocado vivir. Y el mío, ahora, es alejarme de ti.