martes, 29 de noviembre de 2011
Mañanas desastrozas que terminan felices.
Que el silencio hable por ti y por mí

Ya no eres mío. Ya no te miro como antes.
El sentimiento de mí hacia a ti se ha ido.
Ya no eres nada. Ya no suspiro por ti,
ni cuentos las horas que faltan.
Mi corazón se ha transformado
y es duro como el hielo.
No quiero más amor. Esto me mata.
No quiero lágrimas en tus ojos,
no quiero ni siquiera decir adiós.
Lo siento, ya no eres nada.
¿Amor? ¿Sentí amor? No lo sé.
El amor es para toda la vida, o eso dicen.
Quizás me equivoqué.
Soy joven. No me culpes.
¿Tu me amas? Sí, o eso dices.
Quizás no lo hagas.
Me voy. Adiós. No digas nada.
El silencio hablará por nosotros
y nos traerá situaciones olvidadas.
sábado, 26 de noviembre de 2011
¿Qué haré?

¿Qué haremos cuando el tiempo en el futuro nos separe?
viernes, 25 de noviembre de 2011
Paseos que me gustaría repetir.
martes, 22 de noviembre de 2011
Tú
¡Qué fácil te resulta sacarme una sonrisa!
-¿Por qué?
-He visto un comentario hiriente hacia las mujeres.
-¿Cuál?
-"Las mujeres dejaron de ser mujeres hace ya algún tiempo"
-Es verdad...
-No lo es. Si dejaron de serlo es porque el hombre la dejó de tratar como tal. Entonces todas somos iguales, ¿no? ¿Qué haces conmigo entonces?
-Me he vuelto gay.
-Pues te dejo.
-¿No te gustan los hombres? ¿Por qué me dejas?
-Porque a ti te gustan los hombres.
-Claro los hombres como tú.
-Pero yo no soy un hombre.
-Pero luchas como tal. A eso me refiero.
Ojalá más hombres pensasen como tú.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Escritores a la poesía
Si tú vinieses como Apolo yo no escaparía como Dafne
domingo, 20 de noviembre de 2011
Como dos gotas de agua

A veces, resultas ser tan dulce que me empalagas. Otras, en cambio, eres tan frío que me hielas el alma. Yo sólo sé que no tengo remedio. Siempre hago los mismo actos, siempre fallo en las mismas cosa, siempre cometo la misma estupidez.
sábado, 19 de noviembre de 2011
Cupido

¿Dolor? No lo es. No creo que sea dolor
Sonríe, llorar es demasiado fácil
jueves, 17 de noviembre de 2011
El mismo cuento de siempre
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Diciembre
martes, 15 de noviembre de 2011
Miedo a ser como tú

A veces, me encantaría desaparecer. Como si ya no existiese. No dejar presencia de mí. Empezar una vida nueva. Lejos. Muy lejos. Sin mirar atrás ni tener que respirar hondo para hacerlo. Me encantaría poder decir: “Estoy aquí. Lo he conseguido, soy una persona nueva” Quisiera que personas que me han desilusionado no sepan nunca más de mí. Me he llevado tantos palos últimamente. Me han desilusionado tanto. Hay personas que pensamos que es de cierta forma y luchamos por ella, pero cuando a ellos la batalla les corresponden no levantan ni un dedo. Se quedan ahí. Parados. Mirándote. ¿De qué me vale eso? No estoy feliz pero tampoco lloro. Tengo miedo y no por mi situación. Tengo miedo por ver en qué me he convertido. Tengo miedo en llegar a ser tan fría y calculadora como tú.
Mi camino
lunes, 14 de noviembre de 2011
Dad de beber al sediento

Todo, absolutamente todo es de ella. Mi sonrisa, mi mirada, mis canciones, mis poesías. Las ganas con las que despierto dejando mi cama todos los días. Mis noches tristes y solitarias. Mis mañanas a las tuyas contrarias. Te observo y estás alegre y feliz como yo te quiero ver. A veces, te veo callada y pensativa. Me entristece pensar que pueda ser por otra persona por quien suspiras. No. Tú me miras y cuando no lo haces sólo pido a Dios que lo haga. "Dad de beber al sediento" ¡Qué razón lleva! Tu mirada es el agua que calma mi sed cuando más lo necesito. Por eso, vida, deme usted de beber de sus labios que ya no soporto el dolor de que estén tan callados y quietos.
viernes, 11 de noviembre de 2011
El materialismo nos está transformando.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
AMOR
No puedo evitarlo...
sábado, 5 de noviembre de 2011
El amor no funciona así.
Negro ángel poeta

Soy un ángel caído por culpa de un demonio que conquistó mi corazón. Ahora lo recuerdo, fue una mañana clara. Yo iba vestido de blanco, ella de negro. Yo llegué cuando tenía que llegar, ella llegó agitada y como si nunca hubiese visto aquello. Desde el momento en que la vi, supe que, esa chica meditabunda, asustada y temerosa cuya respiración era agitada por haber corrido para llegar, tenía algo muy especial. No sabría decirte aún lo que es pero estoy seguro de que hay algo. Escucho su voz mientras hago otras cosas, la miro con odio cuando ella me mira, la amo mientras ella no lo hace. Me satisface la idea de que ella está profundamente enamorada de mí. No puedo. Somos distintos completamente. Yo veo que me ama y me odia con la misma intensidad y me desespero. Sonrío, canto, silbo cuando la tengo cerca y ella está sola e indefensa porque así me gusta verla. Me agita la conciencia el pensar que ya no soy un ángel caído por ella sino que me he vuelto un ángel negro por culpa del Amor.
