domingo, 20 de noviembre de 2011

Como dos gotas de agua


A veces, resultas ser tan dulce que me empalagas. Otras, en cambio, eres tan frío que me hielas el alma. Yo sólo sé que no tengo remedio. Siempre hago los mismo actos, siempre fallo en las mismas cosa, siempre cometo la misma estupidez.
¿Enamorada? ¿Me están hablando de amor? Un amor al cual juré no caer nunca más.
¿Por qué eres así? ¿No puedes ser diferente? No. Si lo fueses yo no te querría. ¿Por qué haces de algo tan fácil una montaña? Hacer. Esa es la palabra. ¿Sabes cuál es el problema?, que no haces nada. Te quedas sentado, mirando, esperando una respuesta mientras yo hago lo mismo.

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