miércoles, 26 de diciembre de 2012

Entrada rápida





Me hace gracia la forma tan rápida que la gente cambia de parecer hoy en día. Aunque la vida es rápida. Nos levantamos rápido, caminamos rápido, comemos rápido, dormimos rápido, nos vestimos rápido, nos desvestimos más rápido aún, pensamos rápido, actuamos rápido, odiamos rápido, amamos rápido, olvidamos rápido, vivimos rápido, nos lamentamos tarde. Y yo, bueno, yo solo me dejo llevar deslizándome lentamente entre esa masa de caminantes en acción, como tiene que ser, rápida.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Leyendo entre líneas.


–Te amo.
–¿Más que a nada?
–No, después de la literatura.

Intenté irme pero rápidamente me agarró del brazo.

–Espera…Tú puedes ser mi mejor literatura. 

sábado, 8 de diciembre de 2012

Los poetas no mueren, sólo dejan de escribir...

viernes, 7 de diciembre de 2012

Eres especial

Tienes la habilidad de hacer que me derrita un poco más cada vez que te veo. Pasarán días, amantes, lágrimas, sonrisas, muerte...pero detrás siempre estarás tú cumpliendo todas mis expectativas. Y yo amándote con cada centímetro de mi cuerpo y de mi ser. Quizás sea un poco cruel al mentirte de aquella manera tan descarada solo por conservarte, pero es lo justo para mi corazón. El corazón y la mente nunca se han llevado bien, y eso tanto tú como yo lo sabemos. Por esta razón ambos conservamos un pellizco de cordura cada noche para no caer donde nos da miedo. Quizás los dos somos iguales de fríos y eso es el motivo de nuestra atracción fatal. No quiero ni imaginar qué pasará cuando el fuego se encienda y haga cenizas el edificio que construimos hace ya bastante tiempo apenas sin quererlo. Ojalá tus ojos negros durasen para toda la vida.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Entrada de la nada

Últimamente tengo bastante visitas españolas. Probablemente alguien preocupado por mi vida. Me alegra que se preocupen por mí, sea quién sea. De todas formas ningún escritor cuenta su vida en sus escritos. Si queréis saber de mi vida sólo tenéis que preguntar. Espero que esto os sirva para dejaros tranquilos. Gracias.

Vamos a reinventarnos.

Vamos a reinventarnos. Tenemos toda una vida para hacerlo, aunque mi sitio preferido sea siempre donde siempre terminamos. Donde tú ya sabes. Yo, que siempre he tenido fama de buena escritora, voy a reinventarte secretamente como yo sólo sé hacer . Tú, que siempre has tenido fama de ser buen cuentista vas a contarme el cuento de nunca jamás. Y yo me lo creeré, porque sí; porque siempre me lo acabo creyendo; porque yo me permito el lujo de creérmelo.

Hablando con tu desconocido.



–No debe ser fácil–me dijo.
–¿Cómo? –pregunté dubitativa.
No sé si era por los efectos que me provocaron el alcohol, la destemplanza que me producía tener a un desconocido cerca o simplemente que sabía perfectamente que ese no era mi sitio. Sonrió.
–Digo que no debe ser fácil sentir tantas cosas a la vez y quererlas demostrar en una sola palabra.
Era cierto.
–¿Quién eres?
Sonrió de nuevo. Ya me comenzaba a poner nerviosa pero estaba demasiado ocupada en no caerme con aquellos tacones que ya ni me dolían.
–No me conoces, ni yo tampoco a ti, pero sé perfectamente distinguir un desamor. –paró un momento y agachó la cabeza dándose a sí mismo un tono sombrío.–Yo sufrí muchos.
Se me heló la sangre. Iba a  irme de allí pero ni siquiera era capaz de recordar el camino de vuelta a casa. Seguramente estaba tan “pedo” como yo. Ahora no sonrió.
–Olvídalo. –me dijo.
¿Quién era él para decirme aquello? ¿Qué derecho tenía a hablarme así?
–¿Perdona?
–Olvídalo.  No te quiere.
Busqué una excusa en mi cabeza lo más rápido que podía permitirme: “¡Claro que me quiere!”, “¡Tú qué coño sabes!”, “Eres un loco”, “Vete a la puta mierda”, o simplemente comenzar a llorar al darme cuenta que tenía razón. Pero no. Seguí fría, se me había congelado el cuerpo, y no por el frío que hacía en aquella noche de invierno, sino por sus palabras que fueron como cuchillos en el alma. Pasaron minutos, quizás horas en los que yo miré sus ojos profundos sin expresión, sin una gota de nerviosismo. Nada. Vacío como si ya no sintiese. Dejé de mirarlo unos instantes. No recuerdo muy bien pero creo que si hubiese seguido mirándole me hubiese puesto a llorar como producto de una extraña empatía.
–Está bien. Llevas razón. –volví a mirarlo.
Demasiado tarde. Ya se había ido. 

viernes, 23 de noviembre de 2012

Cuando te dije aquello perdí una parte de mí. Pero no sabría decir si fue mala o buena.

lunes, 19 de noviembre de 2012

No hay candelita que arda
y que dé tanto calor
como el amor que se calla
y a nadie se reveló.


Dice la canción popular. "Un caballero goza y calla", se dice, algo burdamente, en el código de honor de los amantes.

¡Ojalá todos los enamorados se atuviesen a este lema!



Enterrado.

Dijiste que no lo matase pero yo tuve que hacerlo. Escucharlo una y otra vez, día sí y día también. No recuerdo muy bien cómo lo hice. Sólo sé que primero discutimos y lo último que recuerdo fue un fuerte ruido. Luego me encontraba sola, con las manos llenas de barro y llorando, ¿o estaba lloviendo? No lo sé. Sólo sé que luego me metí en la ducha, sí, eso hice. También recuerdo el olor a sangre y a tierra mojada. No recuerdo cuanto tiempo me quedé allí. Recordando o intentándolo, porque mi mente pasaba imágenes como un proyector pero yo no parecía por entonces el protagonista.  Ahora lo sé. Fui yo. Sin embargo, antes de que me preguntéis si me arrepiento os diré que no. Probablemente vaya y me condenen, no me da miedo. No me da miedo ir a la cárcel. Me da miedo lo que vaya después. He matado. Pero no me da miedo el castigo que unos hombre crean que me impondrán, mi miedo viene de otro sitio. Mi miedo viene de un lugar que nadie sabe a donde está: la vida eterna. Ese don Juan se lo merecía. No tenía ningún derecho a burlarse de mí, de mí y a saber de cuántas más. Sí, he hecho bien. Estaba infectando de odio a corazones puros. Lo odio. Lo odio aún después de muerto.


domingo, 4 de noviembre de 2012

Nací libre, moriré libre

Las ideas se fusionan con la velocidad del aire, y no logro ver qué forma tienen. Fluyen sólo una tras otras sin dejarme decir con exactitud lo que quiero. Espera. Creo que ya comienza a formarse en mi cabeza. No logro dar forma al dolor, amor, al odio o a la mera consciencia de que existes. Yo sé que sí. Dudo de tu propia capacidad de amar. Dudo de la mera capacidad de la destrucción corrosiva del tiempo. Dudo quizás de la mera existencia de la muerte si Dios nos acompaña.
Nunca has sonreído cuando el mundo está compuesto de elementos castigadores que nos afligen y nos hiere las espaldas con la validez de un autocastigo. No lo merece. Y aun busco la forma de que lo merezca.
La compasión es el más sabio alimento del cruel que, intentado sentir, no siente. A veces falsa. Acarícialo. Acaricia el pecado que envuelve ese duro pesar de saber que no vuelve. Date la vuelta y piensa que el pasado que un hecho que llega de nuevo. Como una cadena. Como un circulo silencioso que todo se lleva. Que todo lo abrasa, que todo la abraza incluso a ti envolviéndote sus crueles manos y quemándote con el magma del mismo infierno. Mientras gritas un: OTRA VEZ NO. Pero ella ríe con una sonrisa malévola, con una oscuridad envolvente, dándote tanto asco como esos insectos que tanto odias, mientras responde con un sonido casi imperceptible: otra vez, sí.

Entonces tu flujo de consciencia desaparece y pasas a la acción. Soplas y pisas. Con una fuerza hercúlea rompes las cadenas y: ¡zas! Adiós. Ya soy libre.


Y la mañana llega con miradas narcisistas dándonos gotas de sol. Y sonríes. Otra vez has nacido. Como cada mañana.

sábado, 27 de octubre de 2012

Quién seré

Llevo bastante sin escribir. Quizás por falta de tiempo, quizás por falta de ganas, quizás por falta de Musa. No lo sé. He pensado cambiar este blog. Probablemente, va siendo hora de dejar ciertas cosas atrás para permitirme el lujo de avanzar, pero me aferro al cariño que le guardo a mis letras como un hijo propio irrepetible y único.

Esta semana ha sido una semana de reflexión. He llegado a pensar que si algún día me preguntan cómo quiero ser dentro de unos años responderé: como mis padres.

Comenzaré por mi madre:
Mi madre es esa persona que, sin haber escrito ninguna historia nunca y sin haber leído más de cinco obras, ha escrito historias maravillosas. Ha reencarnado la figura de una heroína y que, aunque con sus más y sus menos, ha sido una santa. Me ha dado lecciones de vida que nunca pensé que una sola mujer pudiese dar y ha llenado de paz, bondad y calor tanto a sus más allegados como a desconocidos. Es por ello que, si alguna vez me preguntan, no diré que quiero ser como Shakespeare, Cervantes o Dante, diré que quiero ser como ella, mi madre.
Ella ha escrito tres historias maravillosas, la mía, por ser su obra primogénita no es tan perfecta como las otras dos, pero que nos ha honrado a los tres con lo más bonito que un ser puede tener: la vida y la libertad de vivirla. Una mujer anónima que -estoy segura-si más de uno supiese su historia, no le haría pasar por el aro clerical para llamarla santa. Esa mujer me ha enseñado unos valores y unas actitudes dignas de ser escrita para seguir. Supongo que la mayoría de los hijos quieren a su madre y no diré, por ello, que es la mejor del mundo, porque es algo muy visto, lo que haré será honrarla con mis acciones que es lo mejor que un ser puede hacer por sus Padres.

Ahora, mi padre:
Mi padre es ese hombre que me ha enseñado que no todo es blanco o no negro. Me ha enseñado a hablar claro. A luchar por vivir la vida. Me ha dado el valor más importante: hacer justicia. Una justicia que, aunque haya que luchar con uñas y dientes; que aunque haya que ser mal visto por ello; que aunque puedas morir en el intento de hacerla, me ha enseñado a combatir por ella por encima de todo y de todos. Porque la justicia es lo único que al ser humano le ayuda a vivir con honradez y dignidad pero sobretodo a vivir. Me ha enseñado a ser fiel y a no traicionar. Me mostró cómo ir por la verdad por delante nos llevará más lejos que ir con engaños; aunque últimamente la picaresca se lleve. Me ha enseñado que el amor a un hombre -hablando del hombre en general- tiene más valor que el amor a lo material. También me mostró que el hombre es digno de soñar sueños y construirlos sobre sólidos cimientos. Pero lo que más me mostró es que una persona siempre debe ser la misma, sin necesidad de cambiar por circunstancias adversas, problemas o -la más peligrosa- creerse por encima de otros por una situación favorable.


jueves, 11 de octubre de 2012

Verónica

Dicen que, todas las noches, para conocerla alguien la llama tres veces frente a un espejo desde algún lugar del mundo. El ser humano ha estado, a lo largo del tiempo, tan desesperado por conocer la verdad que, sin importarle si el rostro que se encontrase fuera feo o bello, lo hacía. Y aún lo sigue haciendo, quizás con menos intensidad. Verónica ya no quiere aparecer porque ya no existe. El ser humano ha sabido teñir sus espejos.

"Verónica. Verónica. Verónica."

Sin embargo, aún se dice que si en mitad de la noche está completamente en silencio, puedes escuchar algún que otro aullido de algún hombre desesperado por encontrarla. Ella aparece y el hombre nunca más vuelve a hablar.

La verdad no siempre es bella, por no decir nunca. La verdad mata, la mentira o el espejismo, por así llamarlo, nos mantiene con vida. ¡Aférrate al espejo mentiroso que solo te muestra tu imagen, diviértete con tu propia concepción de realidad! Pero no pidas que Verónica te muestre una verdad que te matará por dentro y por fuera.

El hombre sabio vive menos y peor que el ignorante.

jueves, 4 de octubre de 2012

Negro

Caen gotas del cielo
pero no llueve.
La copa transparente ya no se lleva.
¿Dónde han quedado?
Este mundo no es mío.
Me enseñaron a mí otra cosa.
Madre. Padre.
¡Oh, qué vergüenza
sentiríais si estuvieseis aquí!
Pero estáis.
¿Dejasteis esto para mí?
No. Claro orgullo de un velo negro
que es la noche.
Color. Color.
¿Dónde?
El mundo está negro
y se ha desteñido en mi propia alma.
El negro de la tinta del papel rico
se ha desteñido en las manos
del más bajo empresario
mientras el obrero que se las mancha
con el barro de la tierra
las tiene blancas.
La vergüenza de los libros
lloran con las lágrimas de los niños.
El amor, que ya no es amor,
se ha teñido de negro
porque, en estos tiempo,
ya no existe.
Estamos en el fin del mundo
porque los valores se han acabado.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Leyenda del joven poeta enamorado.

Cada noche, en aquella calle en la que los maleantes se reunían en una cafetería de una recóndita ciudad de mala muerte, la veía pasar. Ella, una mujer de pelo rubio y labios rojos, doblaba la esquina. Él, sentado frente a la cristalera con un libro cuyo autor, probablemente, se trataba de William Shakespeare, la esperaba pasar.

A las doce, bajaba el libro lenta y disimuladamente para verla doblar la esquina hasta que desaparecía de sus ojos. Luego, dejaba su libro aparcado, cogía una pluma y en un folio blanco donde elaboraba siempre  unos versos cuyo título rezaba:  Al carmín de mis ojos.

Seguidamente, se ponía en pie. Los ladrones, la mujeres de vida alegres y algún que otro buscón que se autodefinía de romántico enmudecían. Todos se encontraban expectantes. Esperaban a que tosiese tres veces, como acostumbraba a hacer, antes de leer sus versos. Cada noche...día tras día...

Hoy, prácticamente un siglo después, se cuenta la historia de que aún su fantasma recita sus versos. Buscando, como en antaño, el aplauso de un malhechor; las lágrimas de cualquier mujer de vida alegre, que enternecida se ha casi llegado a enamorar de él; la confusión de los pequeños pícaros que no entienden como tres palabras provocan tanto revuelo. Pero es que, querido lector, los sentimientos inundan el mundo y, hasta en la ciudad más mísera de cualquier calle de París, se puede encontrar la mayor sensibilidad.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Dicen que la felicidad no se busca. Llega. Sin más. Y siempre vuelve deslizándose desde la mirada más silenciosa. 

viernes, 21 de septiembre de 2012

En busca de una infancia casi perdida

Miraba a lo que parecía ser el horizonte, pero no. Estaba pendiente de hasta el más leve movimiento de cada niño, los miraba con cierta envidia. Se acordaba de él mismo hacia un par de años en aquella misma plaza. Suplicaba a Dios que le devolviese la inocencia robada cuando, no sabría decir si por el alcohol o por la pasión amorosa que envuelve a dos corazones jóvenes, le habían quitado. Probablemente se trataba de esta última, ya que él nunca había tomado trago. ¿Pero cómo saberlo cuando se trata de amor?

En el momento en el que ella se fue, todos comenzaron a admirarle. Sin embargo, nadie sabía que empezó a beber, fumar, salir todas las noches. Cada esquina lúgubre de la calle, cada gato pardo que merodeaba, cada aullido de perro sediento de muerte le fue siendo más y más familiar. Los hombres no lloramos, le decía constantemente su padre. Y así fue. Nunca, desde que ella se fue, lloró. Pero su alma adaptó un hábito de luto. Se fue convirtiendo en un viejo sentado en una barra de bar esperando que su mano blanca volviese para quitarle aquella copa y que la estrellase contra la pared. Él sabía perfectamente que aquel maldito ángel ya había  roto suficiente: su corazón, su alma, su vida, su fe. Y al pensarlo, mientras contemplaba su foto, lloraba como un niño de cuna. Quizás Dios no le había quitado del todo su esencia infantil.


Lloro como una niña al ver tu foto, esa que guardé con tanto esmero. No puedo decir que eres el hombre más hermoso de la tierra pero para mí siempre lo serás. Nunca me cansaría de admirarte y sé que nunca me cansaré, primero, porque no quiero y, segundo, porque no podría por mucho que lo intentase. Te amo. 


martes, 11 de septiembre de 2012

Me agobio

No sé cómo decírtelo pero me agobio. Me agobio entre tantas rejas, cadenas y papeles

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Odio

Odio a los que critican por la espalda sin saber.
Odio a los "amigos" que, con sus acciones, sólo saben mostrarnos ser todo menos eso, amigos.
Odio a los que nos sonríen falsamente delante y critican por la espalda.
Odio este calor insoportable.
Odio no verte.
Odio a aquellos, en los que tú le confías un secreto, y te das cuenta que éste se ha corrido por doquier
Odio a la gente envidiosa que no se alegra de verdad.
Odio la bipolaridad en algunas personas, incluso en mi propia personalidad.
Odio a los egoístas.
Odio a la gente rastrera.
Tampoco me gusta la gente que intenta llevarse bien con todo el mundo porque eso significa que tendrá que cambiar de personalidad cada vez que hable con alguien.
Odio los que se la dan de mucho, todos somos iguales con nuestras virtudes y defectos.
Odio este dolor de espalda, que apenas me deja respirar.
Odio a la gente que llevándose años sin saber de ti, ahora que estás bien, se acuerdan de ti.
Odio también a esos que se hacen pasar por tus amigos pero que solo te quieren para interés.
Odio a los que te dejan de hablar de repente.
Odio la hipocresía.
Odio las malas acciones incluso al mayor de tus enemigos.
Odio a la gente que no sabe perdonar.
Odio a esa gente que critica el amor, todo el mundo merece ser feliz.
También odio a la gente que hace creer que se alegra y por dentro envidia.
Odio a los que te quitan las esperanzas sin apenas haber empezado.
Odio los exámenes de septiembre.
Odio a la gente que le da miedo de todo.
Odio a los débiles, pero tengo que reconocer que siempre los ayudaré a ser fuertes.



No es normal en mí odiar. No odio directamente a nadie, sólo las cualidades antes descritas. Estoy pasando unos momentos de estrés continuo, necesito desahogarme. Sin embargo, dentro de nada seré la misma de siempre.

jueves, 30 de agosto de 2012

No te afanes, alma mía, por una vida inmortal, pero agota el ámbito de lo posible.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Dulce muerte

Nunca tuvo miedo a la muerte. No entendía el motivo de tanto terror hacia ella en la humanidad. Nacer también era algo natural y todos lo celebraban, contraria reacción provocaba la muerte. Sin embargo, para él era algo dulce, era una mujer fría que le acariciaba el rostro cada noche, era un cuerpo atrayente que le susurraba y prometía el aniquilamiento definitivo de su problemática vida. Su conflictiva vida nunca resurgiría de sus propias cenizas cual fénix. Ella, con su argenta guadaña, cortaría con todos esos lazos que le unían a cualquier tipo de existencia humana. Todas las noches, mientras él dormía, al salir la luna, sin faltar una sola desde que tenía uso de razón, el cuerpo exangüe de ésta se deslizaba por la oscuridad y le pedía que se fuese con ella.

Y cada mañana él entendía por qué no se espantaba de ella: en su interior él también estaba muerto.

lunes, 20 de agosto de 2012

Y me inventaba historias que no me creía ni yo...








...pero que hacían mi mundo más feliz.

miércoles, 15 de agosto de 2012

El amor de tu vida

Hola. Te preguntarás quién soy, pero eso no importa. Yo te conozco demasiado bien. ¿Te acuerdas de esa chica que se fue llorando después de decirte que te amaba? Bien. Pues esa chica es la chica más increíble y especial que puedas encontrar nunca. Esa chica es la única que te va a amar de esa forma. Ella es...te podría dar tantos adjetivos que describiesen su sorprendente personalidad...

Mira, yo sé que le has roto el corazón, aunque no lo diga. Desde que te fuiste, desde que la despreciaste y tiraste como una colilla, no ha vuelto a ser la misma. Antes era muy diferente a como es ahora. Nadie se ha dado cuenta hasta ahora de lo mucho que ha cambiado. Nadie. Sólo yo.

Desde que te fuiste se ha vuelto fría. Ha comenzado a fumar y a beber. Raro en ella. Aún recuerdo cómo me reprochaba el repugnante olor que, según ella, desprendía el humo de mi cigarro; o cuando, un sábado por la noche salíamos, y yo con alguna que otra copa de más, se quejaba del daño que le estaba haciendo a mi hígado.

Ella es lo más especial que he conocido y que tú estás metamorfoseando apenas sin quererlo. Sin darte cuenta la estás convirtiendo en lo que siempre temí que hicieran de ella.
Hace unos días me sorprendió conocer que, la chica sensible, había desaparecido. Ya no quedaba nada de ella. Tú, indirectamente, me has partido el corazón también, y no sabes cómo escuece.
¿Por qué te digo esto?, te preguntarás. Quizás sea porque duele demasiado ver cómo el amor de tu vida pierde al amor de la suya.

viernes, 10 de agosto de 2012

Todo me lleva a ti.


–Hola preciosa, ¿me recuerdas?
–¿Cómo iba a olvidarme de ti?. –le respondió sin apenas inmutarse.
–Lo sé. Sé que fui especial.
–No lo fuiste.
–¿No?
–No.
Permanecieron callados durante un largo instante. Él miraba hacia abajo y permaneció, allí, quieto, mirando sus zapatos. Ella, por el contrario, lo miraba fijamente sin apenas parpadear.
–Entonces…–dijo mientras se levantaba de la silla.–No tengo más remedio que irme. Siento robarle su valioso tiempo.
Ella comenzó a reír.
–¿Mi valioso tiempo? ¿Sabe usted desde cuándo lleva robándome “mi” valioso tiempo? Mi valioso tiempo pasó a ser suyo desde el primer momento en el que crucé esa maldita puerta, desde entonces, todo lo que sueño, vivo, veo, siento, pienso y respiro le pertenece. No fuiste especial, eres especial. Así que o permanece allí en esa silla o yo misma me encargaré de atarlo para que nunca, jamás, se vaya de mi lado, usted elije. 

jueves, 9 de agosto de 2012

Sin miedos

La dama vestida de negro bajaba, con paso lento, por unas grandes escaleras. Era joven, sin embargo, su aspecto demacrado, de no haber tomado en mucho tiempo el sol, y sus párpados, cansados de leer, le daban un aspecto de señora mayor. A los pies de dicha escalera, se encontraba una mujer mucho mayor que ella que le miraba bajar y mostraba una sonrisa irónica. La conocía bien, diría que demasiado bien.

"¿Por qué no te quieren?", le preguntó la más mayor antes de que la otra terminase de bajar el último peldaño.

"¿Quién?", respondió aún sabiendo a qué se refería.

"El diablo no pretende poseer tu alma y Dios...nunca podrás llegar a él.", le dijo desafiándola con la mirada.

La muchacha no hizo nada, sólo comenzó a reír.

"Ya no te tengo miedo", le dijo mientras trataba de evitar la risa.

"¡Nunca! ¿Entiendes?", le gritó mientras le zamarreaba por los hombros. "¿Para quién trabajar entonces?, volvió a preguntar totalmente desconcertada.

Era la primera vez que había visto a aquella vieja bruja de ese modo. Parecía a punto de volverse loca.

"La razón", respondió la muchacha lo más serena posible.

La vieja comenzó a desaparecer hasta que no quedó ni siquiera su sombra. La muchacha, desconcertada, se topó con el espejo del final de la escalera y, por primera vez, se vio reflejada a sí misma.






martes, 7 de agosto de 2012

Hoy te quiero (criticar)

Era un amanerado que tardaba más en el espejo en un día normal, sólo para peinarse, que yo para salir a una gran fiesta, tanto, que llegué a dudar incluso de su heterosexualidad. Esa odiosa sonrisa que no se le quitaba de la cara y que, en más de una ocasión, deseé borrar con una bofetada. Un mentiroso en ocasiones, un retraído intentando ser misterioso, falsamente hipócrita, raro...¿o especial? ¡Bah! ¿Qué más da?  Tan remilgado y horripilantemente perfecto que, a parte de repulsión, me dio el sentimiento más doloroso que existía en el mundo: amor.

lunes, 30 de julio de 2012

Todo me lleva a ti

Todo lo que respiro, veo, pienso o siento me lleva a ti. Todo me devuelve a ti.

QUIERO que sepas
una cosa.

Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.





                                                        Pablo Neruda

sábado, 28 de julio de 2012

Mentiras compartidas

Mientes. Sé que mientes. Yo conozco tus pensamientos aunque crea que soy una cría que no se da cuenta de nada. Sé que me engañas cuando besas mis labios, sé que mientes cuando rozas mi piel, sé que lo haces al acariciarme o al apartarme el pelo del rostro. Yo sé que mientes. Cuando tus negros ojos se posan en mí, no me ves, la ves a ella. Sé también que nunca me buscarás a mí, sino que la buscarás a ella. Sé que cerraras los ojos tratando de oler su perfume, y  tu olfato se topará con el mío. Es triste pero afronto tu mentira. Mientras, yo, en ti también lo busco a él.

martes, 17 de julio de 2012

Viviendo en una mentira

Se abrochaba la camisa con el pretexto de que iba a llegar tarde. Se lo decía de espalda, sin mirarle a la cara. No era capaz. Tampoco iba a ser capaz de mirarse al espejo sin sentir vergüenza. "Perdóname Dios" decía mientras cerraba los ojos recordando lo que acababa de hacer. Se puso las medias y los tacones mientras él se afanaba en abrazarla. Lo único que pudo es darle un codazo mientras se levantaba. Caminó hacia el gran espejo del cuarto de baño. "¿Qué acabo de hacer?"

Su marido, a lo lejos, no paraba de gritarle cosas románticas que le hacían sentirse aún peor. Mientras ella intentaba acallar con su imagen lo que su alma gritaba.
"Sonríe", se dice. Suspira. No puede. Se dirige a la mesilla que solo ella abre del pasillo. Allí. Una pequeña foto gastada y sucia, la coge. Sonríe. Un joven de unos veinte años de edad se encontraba retratado, era hermoso. "¿A quién pretendo engañar?", se preguntó mientras abrazaba la foto.

Cogió su bolso y se fue mientras su marido a lo lejos le decía que tuviese cuidado y volviese pronto. Pobre hombre, él no sabía que ella nunca más regresaría a aquella casa.

domingo, 15 de julio de 2012

Reencuentro

Era verano. Sin embargo, los muros en los que me apoyaba estaban tan fríos como el hielo. Había imaginado tanto tiempo nuestro reencuentro...

Cinco años atrás éramos prácticamente unos niños. Él quizás un cobarde, yo quizás una valiente. Sonreí al recordar aquellos momentos y, por un instante, sentí miedo. ¿Y si no habíamos cambiado tanto? Al fin y al cabo, he sido yo la que he recorrido miles de kilómetros para desenterrar todos esos recuerdos. De nuevo, yo era la valiente. Suspiré. No sabía si reír o llorar. De vez en cuando, mi cabeza se preguntaba si aún se acordaría de mí tanto como yo lo hacía.

Allí estaba. Me sobresaltó verlo vestido de aquella forma tan peculiar y, después de tanto tiempo, lloré. Estuve a punto de irme. De salir corriendo y hacer como si no le conociese pero, una vez más, me armé de valor. Quizás fue por aquella mirada que me dedicó y me hizo recordar su yo adolescente. Con casi un salto, me puse frente a él. "Hola", le dije sin apenas saber si me recordaría. Permanecimos ambos mirándonos frente a frente. Sus ojos, después de tanto tiempo, no habían cambiado lo más mínimo y aún podían traspasarme el alma. "¿Tú...?", dijo con esa indiferencia que lo caracterizaba. Lloré. No fue buena idea. Debí aceptarlo. Debí, pero quise hacerme daño una última vez. No me bastó la primera. Y seguí llorando de rodillas frente a él. Ahora, ya no era la valiente. Ya no quise ser la valiente y fría muchacha que fui. Ahora quería decirle que le amaba, que le amaba de verdad. "¿Por qué has venido?", preguntó fríamente. "Por ti", un nudo en la garganta no me dejaba responder tan bien como hubiese querido. "¿Por qué has tardado tanto?", levanté la cabeza sin creerlo. "¿Por qué no me has buscado?", pregunté sin pensar. "Te he buscado en cada mirada, beso, en cada sonrisa, te he buscado en cada libro que he leído, en cada canción que he escuchado y en cada oración que he lanzado al cielo sin saber muy bien si eran escuchadas. Te he buscado amor, y hoy, por fin, te he encontrado" Y me besó sin importarle cómo iba vestido.

miércoles, 11 de julio de 2012

Idiota

Tengo un alma desvencijada a la que ya nadie importa. Probablemente es que me encuentre rodeada de gente pero en el fondo sola, y lo sé. Tengo un yo interno que solo tiene insultos para sí misma. Tengo unos labios que calla, unos ojos que no lloran y una mente que grita: "idiota"

miércoles, 4 de julio de 2012

Tu hambre

Como una estrella solitaria que se apaga en la noche,
como esos pájaros que caminan sin sentido alguno,
como el rasgarse de una ropa en un oscuro cuarto,
como un naufrago que se pierde en las miradas de dos amantes,
como tú,
porque eso eres tú.
Tú, polo infinito de un silencio mortal,
tú, cruel víbora que destroza corazones
¿y te preguntas por qué?
¡Tú! Mujer cruel que desgarra el alma
como una loba en celo
te revuelves y te acercas
como un perro hambriento
hambriento de hambre,
hambriento de sueños,
hambriento de sangre,
hambriento de esperanza,
hambriento de alma, de cuerpo,
hambriento de miradas y besos,
hambriento de quiero y no puedo,
hambriento de puedo y no quiero,
hambriento de alegrías y tristeza,
hambriento de malas y buenas acciones,
hambriento de amor y hambriento de odio,
hambriento de paz, hambriento de guerra,
hambriento de cielo, hambriento de tierra,
hambriento porque estás hambriento,
y yo sólo soy yo, el que espera tu hambre
tu hambre de todo.

lunes, 2 de julio de 2012

Falsa

Creo que desde hace algún tiempo mi verdadera sonrisa decidió irse. Cogió la puerta, cerró con llaves mi alma y se fue. Dejó a su hermana pero ella no es igual. Ella es la falsa que todo el mundo cree conocer pero que sólo yo conozco.

martes, 26 de junio de 2012

Perdóname

Perdóname por tantas noches sola, a veces soy un tremendo estúpido que no capta las indirectas. Perdóname por las veces que he fingido estar bien, debí decírtelo pero es tan difícil cuando te veo feliz...Perdóname por las vidas en las que no aparecí, no tuve la culpa de nacer algo más lejos de ti. Perdóname por no saber que existías, aunque la intuición la tenía. Perdóname por no decírtelo cuando debí, ya sé que las cosas no se hacen así. Perdóname por el frío hielo que a veces rodeaba mi cuerpo, por los días escondiendo lágrimas y poniendo sonrisas, por apagar cierta luz en tu mirada. Perdóname por amarte y no olvidarme de ti.

Mi muerte más fría

Corre tiempo, corre
que por correr no tengas prisa
a veces adoro la muerte,
otras amo la vida.


Y me alegran las noches triste
con tus idas, mi venida
porque a veces llenan a mi alma
mis versos de alegría.


Otras me llega llorando, y
me llena de caricias
le gusta besarme los labios
con una sonrisa fría.


La vida no tiene sentido,
y soy materia rígida
mientras pido otros dedos
que me indiquen la salida.

jueves, 21 de junio de 2012

-¿Cómo te llamas?



Entonces lo comprendí. Esa persona que preguntaba mi nombre, no me conocía, ni yo tampoco a ella. Ahora podía crearme a mí misma. Ser otra persona diferente, romper con el pasado como la que rompe con una foto de esas que viene en marcos recién comprados. Sonreí. Ahora podía imaginar mundos nuevos, ahora podía hacerme, fabricarme y nunca, jamás, permitir que esa persona que preguntaba mi nombre me moldease. Le añadí un diminutivo a mi nombre como un acto reflejo de cambiarme a mí misma. Siempre quise ser así. Siempre quise ser igual de valiente para decirle a aquella persona, que me preguntaba a escasos milímetros de mi cara cómo me llamaba, que yo era de una forma totalmente diferente a lo que en realidad era. Siempre quise fingir, romper los lazos de mi yo. Aquel yo que tan poco me gustaba ya. Siempre quise ser actriz y actuar delante de algún desconocido que, ante tal espectáculo, se viese obligado a inclinarse hacia delante en su silla con los ojos muy abiertos. Ahora no tenía más remedio que actuar ante ti. 




Quizás sólo era una forma de protegerme.

jueves, 14 de junio de 2012

Recuérdame

Tú lo dijiste, dijiste que iba a ser la única que la conocería. Yo fui, yo he sido y yo esperaba ser la única que....da igual, da igual, olvídalo. No, no, mejor escúchame. No puedes, no deberías haberlo hecho así. Si lo hubieses hecho de otra forma quizás yo te hubiese perdonado, pero ahora es tan tarde...

Mira déjalo. Mejor será que te vayas. Quiero eso, sí. Quiero que simplemente te vayas, que no mires más atrás y si algún día decides hacerlo recuérdame como el más bello recuerdo que conserva tu sucia alma.

sábado, 9 de junio de 2012

Olvido

Desde entonces sólo guardo en mi cajón unos libros, unas notas sobre cómo podría haber sido nuestras historia y, por muy fuerte que cierre el cajón, siempre escucho un corazón que no para de gritar tu nombre.

jueves, 7 de junio de 2012

Puedes irte

Puedes irte con él. Eres libre. Puedes hacer cualquier cosa. No te rogaré ni suplicaré que vuelvas, tampoco lloraré. Vete. Pero antes déjame decirte algo y piénsalo, porque yo sé lo que sientes. Yo sé perfectamente que, cuando despiertas, no es a esa persona a la que buscas. Buscas mis ojos y mis labios. Me busca a mí. Sé también que, cuando el destino nos separe definitivamente, pensarás en qué habrá sido de mí. Conozco perfectamente esa intención que tienes de llamar a un futuro hijo con mi propio nombre para que, cada vez que lo nombres, puedas pensar cómo habría sido tu vida si ese niño hubiese sido mío. Y ahora sé que no te vas a ir, eso también lo sé. 


Te amo. 

viernes, 1 de junio de 2012

Quizás

Lo sé, fui demasiado cobarde como para decirte algo. Mayoritariamente no suelo no escuchar, no suelo escapar, no suelo irme sin decir apenas un adiós. Pero cuando quieres mucho a alguien, es mejor no escuchar pero tampoco se debe hablar, es mejor permanecer pero escapar a la vez y mucho mejor irte sin soltar una sola palabra de despedida. Quizás duela demasiado, quizás nunca encontraremos el día correcto para ello, o quizás tengamos tanto miedo que es mejor desaparecer sin dejar huella. 

Yo nunca había hecho eso. He conocido a muchos "viajeros" en mi vida que, en un momento determinado,  desaparecían sin dejar rastro. Yo nunca lo hice. Seguramente era porque me afanaba a la rutina y tenía miedo de escapar, y mucho más de ti. Sin embargo, llegó mi día y tuve que transformarme en uno de esos "viajeros", coger mi capa e irme, y, a día de hoy, no me avergüenzo. Fue mejor así, o eso me gusta creer, porque ahora estoy amando la libertad. Aquella libertad que nunca me permitiste saborear, de la cual me privaste y que merecía.

No te voy a mentir. Te echo de menos y añoro aún la esperanza de que me hagas cambiar de idea, que me cojas del brazo y me hagas volver y, si hiciese falta, que me secuestrases. ¿Pero de que me vale? Me he convertido en "viajera". Ya viajé por los mares de lágrimas saladas, creo recordar que tardé algo así como un mes pero pude hacerlo; ya viajé por el desierto solitario de miradas, a veces lo anhelaba pero conseguí evitarlo; ya suprimí la ruta de tu imagen, esa fue sin duda una de las que más me costó después de la de la ruta de los sueños. Y con esto, me he dado cuenta de que no soy tan cobarde como yo pienso.



Hoy me he enamorado, 
creo recordar que fue
justo en esa esquina 
de su piel.

Hoy me he enamorado,
cuántas veces no sé,
no sé si serán
dos o tres.

Pero yo lo sé
apenas sin querer
yo me enamoré
luego....
luego, desgraciadamente, lo olvidé.



jueves, 24 de mayo de 2012

Últimamente sólo veo pasar
los días cargado de soledad
las noches llenas de misterio
y súplicas por verte de nuevo.

Últimamente no puedo contar
las vidas que voy dejando atrás
los cajones llenos de recuerdos
y las ganas de escapar del miedo.

Últimamente sólo recuerdo
el último beso, último acuerdo
el último libro, último adiós
la última mirada, última canción.



sábado, 19 de mayo de 2012

Recordemos lo olvidado

Me encantaría contarte todo lo que ha pasado en este tiempo. Todo lo que pasó desde que tú...desde que tú decidiste dejarnos. Me gustaría poder decirte que todo es perfecto aunque, sinceramente, diciéndote esto, mentiría. Podría decirte que he sido feliz la mayor parte del tiempo y seguiría mintiéndote. Prefiero no hacerlo. Prefiero decirte que no te echo de menos, sin embargo, aún me acuerdo de algunos recuerdo que, de vez en cuando, salen a la luz para apagar mi vida un poco. ¿Apagarla o encenderla? Son recuerdos agradables que te hacen sonreír pero que, cuando lo piensas bien, duelen en los más profundo del alma al saber que nunca volverán. Sé que nunca verás esto que te escribo, tampoco espero que lo veas, es más, me daría miedo tu reacción al verlo. Te conozco y sé los diferentes modos de reacción según tu estado anímico. Por lo tanto, espero que nunca hagas tal cosa. Quédate ahí y nunca más me busques. Yo no lo haré.

lunes, 14 de mayo de 2012

Gorriones pedantes

Entre cisnes y en un jardín de ambiente exótico, un poeta escribió en un pergamino:


"El flamante pájaro gris se olvidó de su nido"


Años y años pasaron y  multitud de críticos opinaron sobre su significado. Unos, dijeron que se refería al amor. Otros, que hablaba de la independencia de una persona al separarse de su hogar. Otros, más rebuscados aún, haciendo caso de la biografía de este autor dijeron que se refería al exilio donde murió este poeta y el rencor que le había cogido a su propia patria. Algunos dijeron que se refería a la pérdida de fe. Muchas y muchas soluciones se dieron: la pérdida del hombre, la alienación con el mundo, los valores perdidos, la naturaleza extinta en el ser humano....Los últimos, simplemente vieron pájaros que se olvidaron del significado directo de las palabra y, sin decir nada, sonrieron al ver tantos gorriones pedantes buscando el nido de este autor.

sábado, 12 de mayo de 2012

Tú no mientes

Tú no mientes, sólo me anudas la garganta con ideas como el Bien, el Mal, el Sueño, el Amor. Tú no me mientes, simplemente distorsionas la verdad, simplemente te corrompes, simplemente intentas jugar a engañarme. Todo el mundo piensa que...tú no mientes, solo configuras la realidad con un burdo engaño que, sin quererlo, duele. Quizás sea eso todo lo que piensen, todos, excepto yo. Quizás no me enamoré de ti sino de una idea. Yo pensaba también como ese mundo que no mentías, me equivoqué, claramente.

sábado, 5 de mayo de 2012

¿Bailas?


—¿Bailas?
—Sí. Pero no con piedras.
Y se fue. Probablemente nunca volvería a hablarle ni a mirar atrás.

martes, 1 de mayo de 2012

Sueño

Caminaba entre sombras por un bosque mágico y aparentemente solitario. Moviéndose con paso lento. Árboles oscuros con ojos que observaban desde una perspectiva extraña. Todo eso era ya muy conocido para él. De repente, y a base de caminar con pasos lentos y rítmicos, se lo encuentra. El mar. El mar puro y el aliento salino del viento chocando contra su frente. No. No le despejaba el pelo ya que lo tenía demasiado tirante por aquel entonces y demasiado echado hacia atrás.

Probablemente se encontraba más asustado que en el bosque. El bosque era su habitat natural. Allí no tenía que nadar, ni luchar contra la furia del viento o contra la belleza de Celeste. Celeste le miró y le dijo palabras extrañas que, sin ninguna duda, pocas veces habría escuchado. Él no quería estar allí pero lo hizo. Celeste después de terminar un pequeño soliquio surrealista, se lo dio. Era una cuerda. Una cuerda que Celeste deposito en su mano con mucho cuidado y que el Duende sin mediar apenas palabras lo tiró lejos apenas diciendo: "lo siento".  Celeste sin mediar palabra se fue y el mar comenzó a desaparecer siendo absorbido por aquella inmensa tubería.

Tras ello, nada más. Calma, lluvia y Celeste agotada mientras murmuraba un "No tires del tapón si no quieres que llueva"

Pensamientos

¿Alguna vez no has sentido la necesidad de decir algo que no debes decir? Sí, yo sí y es más, tengo la necesidad de gritarle al mundo lo que siento, lo que pienso, lo que quiero. Decir cuatro verdades al viento. Escribir mis momentos para que, cuando empieze a cubrir el color de la nieve mi pelo y mi senil mente comienze a olvidar sus recuerdos,  para que cuando la esperanza de que  tus ojos negros vuelvan a mirarme hayan muerto, para cuando la única esperanza que me quede sea que los brazos de la muerte rodee mi frágil cuerpo mortal, entonces, sólo entonces diré: "Ya es la hora". Abriré mis escritos y le enseñaré a mis nietos mi triste historia y quizás, cuando termine de contarla sabré que ya cumplí mi misión en esta vida y mis nietos le contará nuestra história a sus hijos y a los hijos de sus hijos, y así sucesivamente. Lástima que sean mis descendientes y no nuestros.

sábado, 28 de abril de 2012

Carta a un desconocido


Queridísimo desconocido,

Esta carta no es una carta más. Es la primera carta que, probablemente, reciba de alguien desconocido. No, no le conozco, ni siquiera sé si me gustaría conocerle. Sólo quiero que sepa que tanto a ti como a mí nos une algo, nos une este trozo de papel que un día se dejó escribir por mis manos, nos une la casualidad de que, mientras tú rebuscabas debajo de la mesa, has estado en el momento y en el lugar adecuado para recibirla. Con ella, no prometo tesoros, ni dinero, ni pido nada, ni siquiera amistad. Aún así, querido lector, esta carta le va a dar uno de los sentimientos más valiosos. Quiero que cuando la vea  y contemple estas letras escritas por un extraño, que aunque sea desconocido y que nunca ha visto ni nunca verá en su vida, piense que no está solo y que, algún día, alguien recordará este bonito detalle anónimo y se acordará de usted.

sábado, 21 de abril de 2012

Son mías y de nadie más

No pienso cambiar nada. Tú siempre dices que debemos ser como somos, tal cual. Dices que deberíamos ser como nacimos, tan natural como te gusta verme... Sé perfectamente que te gusta verme pura sin polvos en la cara, ni maquillajes que difuminen mis "imperfecciones", pero como tú dices, son mías. Sé también, que esas imperfecciones no te importan y que te duelen más otras pero también sé que aún no has visto aún ninguna mancha en mi alma y eso me tranquiliza. Por ello y por todo lo que me pides. "Sé tú misma" pero yo no puedo evitar intentarlo sin quedarme quieta. Quiero ser mejor porque tú me haces serlo o, al menos, intentarlo.

Ahora es cuando todo lo que dices me hace gracia. Tú que intentas desviarme de mis orígenes. Tú que, sin quererlo, intentas desviarme de mis costumbres, de mis manías, de mis fallos. Eso no es tal cual. Mis costumbres. Mis costumbres son mías y de nadie más. Todas dadas por mis familia e incluso aprendidas desde mi pureza infantil. Esa que te encanta, esa que aún conservo, a veces, sin quererlo.

Sonrío, sonrío porque sé que he hecho bien en desprenderme de tus malditas cadenas que no llevaban a ninguna parte, que sólo sabían estorbarme más y más en un camino que yo quería construirme. Todo lo que sea amarrarnos, estorbarnos, quitarnos nuestra pureza original. Todo eso. Olvidate de ella.

Recuerdo olvidado

Aún recuerdo esa música que odiaba mientras pienso, en qué hubiese sido de ti si todos tus discos en aquel momento lo hubiese tirado por la ventana de aquel coche. Aún puedo sentir el tacto de ese incómodo sillón donde solía sentarme. También recuerdo esa libertad, la amaba, como te amaba a ti. Ambos amores se fueron sin apenas un adiós, ¿o quizás me fui yo? No lo sé. Sólo sé que no me arrepiento de haberlo hecho. Hay cosas, personas, recuerdos, que debemos dejar atrás. Yo lo intento, te juro que sí. Sin embargo, hoy al escuchar esa abominable canción, te recordé y sonreí. Quizás, por el mero hecho del pensamiento de la simple venganza.

viernes, 6 de abril de 2012

Te quiero

Aquellos muros lúgubres y oscuros podrían haber hablado por nosotros. Todo el mundo lo sabía. Todos, excepto tú y yo. Tú te apartabas mientras yo lanzaba platos que chocaban contra ese muro lo suficientemente fuerte como para aguantar sin hacer ruido. Aunque, supongo, que no todo dura para siempre y algún día se desvanecerá y nos pegará de lleno en la cabeza. Espero que, para entonces, nos hallemos en la misma habitación. No sé. Los edificios son difíciles de interpretar y soy demasiado despistada como para darme cuenta. Creo que lo único que busco es una señal que pido a gritos con los labios inmóviles. Y que, probablemente, mi cobardía desperdiciará.

martes, 3 de abril de 2012

Papel


Un papel. ¿Qué es un trozo de papel? ¿Qué es si no un trozo de árbol que, un día aterrado por la humanidad, fue cortado para convertirse en aquello blanco que vemos con trazos de tinta? ¿Y las letras? ¿Qué decimos de ella?

Podemos decir que no es solo un trozo de madera o una tinta negra con una perfecta caligrafía. Es un viaje al pasado, es una parte de ti, es tu huella, una identidad única y tuya, es como un hijo que cuidamos como el más preciado oro cuando en él se muestran los sentimientos más importantes de nuestras vidas, es un pedazo de tiempo arrancado de nuestra libreta de la vida, es un manojo de pelo que vamos dejando aquí y allá porque necesitas desprendente de él. Es un perfume dulce y suave que deja un recuerdo de un dormitorio olvidado, de una persona, de un amor. Es un folio, es una libreta, es una carta, es un libro, es tu vida.

¿Y ahora? ¿Qué piensas del envolvente papel que decora y comprende el mundo?

Desesperanza


Quizás sea imposible acallar esta conciencia que no deja de vomitar palabras que me dijiste en su día. Probablemente sea tan estúpidamente madura para no escucharlo con una canción mientras me tapo los oídos. ¿Qué se debe de hacer al ver que una pobre inocente se encamina al verdugo que tú ya conoces? Nada. Callar, agachar la cabeza, resignarse y suspirar por lo que ha tocado. Intentando no arruinar el futuro de quién destruyó mi pasado.

Forzar una sonrisa no es tan fácil como parece. Primero, debemos sentir que mientras el alma tira hacia abajo, los músculos de la cara se tensan hacia arriba y te das cuenta de que la polea de la esperanza se perdió hace bastante en el camino de vuelta a casa.

Pero eso no es lo más importante. Lo más importante es el peso de las cadenas con su bola de recuerdos que van rozando por el sentimiento, desgarrándonos más y más las carnes, haciendo que se nos contamine y se nos llene de gusanos y huela a putrefacción a los pocos segundos. Tambaleándonos de un sitio a otro, sin orientación ninguna. Aunque eso no es lo peor aún, es la angustia de un silencio oblicuo en la noche mientras lanzo un grito al cielo directo.

lunes, 2 de abril de 2012

A ti, cariño

¿Qué se siente al saber que tu vida es una mentira? Fue una trampa más y yo caí en tu sucio juego. Puedo decir que me llené hasta los codos de tu sucia mierda, porque de tu boca solo podía salir eso.
No, ya no. Ya no me duele como antes o quizás sea este estúpido dolor de cabeza el que me impide decirte las cosas clara. ¿Dónde quedó tu humanidad o tu estúpido corazón enamorado? La mentira duele pero utilizarla dos veces con personas diferentes....Y yo me siento incapaz de ayudar para que no sean otra estúpida ficha de este estúpido juego.

Pero, verdaderamente, la culpa la tengo yo por hacer caso a unas súplicas desesperadas desde un corazón que no sabía amar porque nunca conoció el amor. Y así, es como te gusta venderte.

sábado, 24 de marzo de 2012

Cuando un hombre se va, se queda una heroína


Yo soy aquella reina que ni las llamas que provocó Nerón borraron tanta vergüenza y tanto mal acumulado en un sólo hombre. Yo soy aquella mujer valiente que no estuvo dispuesta a sufrir una tortura como la de Tántalo. Soy esa que al ver la huida silenciosa del amor provocó un grito desesperado de la muerte. Yo, que al pensar que estaba en los brazos de Morfeo, pataleaba contra esa vieja canosa sentada en mi pecho.

Culpadme si queréis. Podéis llamarme cobarde por querer visitar a Caronte. Mi único fallo fue ofrecer mi cuerpo y mi alma a quien Cupido ofreció doradas saetas.

He conocido a Fama y nunca me traicionó. Mas hoy si no doy fin a todo la poca dignidad que dejas, ¡oh, Eneas!, se irá contigo.

Yo que tan bien respeté a los Dioses. Mis lágrimas no hacen más blandos sus inmortales pechos.

¿Por qué yo que tanto te di? ¿Dónde fue el recuerdo ruín de tus alegres noches? Ya veo que vas dejando atrás mis recuerdos como dejas mi reino.

Llevaré todos tus enseres para que las llamas borren toda la vergüenza que me dejaste, que desaparezca todo el daño que recibí, que cenizas sean todo lo que has tocado aunque ello signifique mi muerte.



"La sangre que derramaré harán de mí una auténtica heroína"

martes, 13 de marzo de 2012

Amor, amor, adiós

Hola amor. Te quiero. Jajaja. No. ¿De veras? Estupendamente ridículo. Filosóficamente moral. ¿Dios? Mínimas reglas absolutistas. No, no, dejalo. Te amo. Tu piel puede saber a miel. Ya lo sé, ya lo hice antes. Amor enclaustrado en tu cocina. Papeles y un loco loro que se te parece. Proyectos ridículos de futuro que se quedan en palabras. Plaf. Ida sin vuelta. ¿Cuando? ¿Donde? Respuesta ridícula de pregunta aún más ridícula. Lágrimas, lágrimas, lágrimas. Mar inmenso salado de fluido corporal. Fuerza, fuerza, fuerza. Palabras destructivas. Daño, dolor, odio. Adiós.

lunes, 5 de marzo de 2012

Maldito canalla

Sus ojos se veían diferente. Ya no era esa niña asustadiza y había perdido ese atisbo de inocencia que tanto me cegaba. Ellos me causaban devoción. Ya no eran como antes, pero causaban la misma admiración en mí.

Habían cambiado pero yo seguía siendo el mismo, al igual que ellos. Ahora me miran con una gran soberbia, nunca los había visto así. Sinceramente no sé si alegrarme. ¿Qué le habrá pasado a aquella niña? Niña. Ya no. Ya no lo es. Siento miedo al mirar a ellos directamente. Miedo a que ellos me hablen y me cuenten la historia de la niña, de esos altivos ojos que ahora me miran.

Recuerdo que no pude fiarme de ellos la primera vez. Ahora me dan miedo. Miedo porque me traspasan el alma y miedo porque sé que bajo esa apariencia altiva se esconde un corazón dañado. ¡Maldito el autor de tal fechoría! Canalla aquel que cambió el rumbo del mar de tus ojos y los convirtió en lluvia para luego dejar paso al desierto y más tarde al gélido hielo.

sábado, 3 de marzo de 2012

Recuerdos


Llegará el día en que te arrepientas. Te arrepentirás de no haberme dicho todo lo que yo hubiese querido decirte pero que tú nunca me dejabas. Te arrepentirás de haberme mirado tanto y haber hecho tan poco. Y suspirarás el doble cuando tus oídos ya no escuchen mi voz, ni tus ojos vean mi sonrisa.

Cuando las canas te empiecen a asomar por tus cabellos y tus ojos negros muestren un gran cansancio, pensarás. Pensarás en qué hubiesemos sido si hubieses hablado y me echarás de menos. Sentirás que la oscura noche se precipita sobre ti mientras que la soledad te acompañará. La soledad es una falsa amiga. Creéme. Ella únicamente con sonrisa irónica y burlona te comenzará a enseñar unas fotos. Esas fotos no existen. Son fotos que te gustaría tener. Son fotos que nunca tendrás. No las llames fotografía, llámalas de otra forma, llámalas recuerdos. Y mientras esta amiga, tan querida por ti ahora, te las vaya enseñando sentirás que se te van clavando más y más en el alma. Se incrustarán como pequeños cristalitos que te harán daño y te harán sangrar el alma. Eso, querido, eso se llamarán lágrimas.

domingo, 19 de febrero de 2012

Horizonte


Tus ojos miraban con tristeza al horizonte. Pensabas tantas cosas negativas.... Yo no te abracé, ni tampoco me entristecí contigo. Suspiré y sonreí. Tú desconcertada me preguntaste que cómo podía ser tan frío.

—¿Ves todo ese horizonte, ves todo ese mundo que está ahí? Estoy seguro que sea donde sea alguien te necesita, vayas a donde vayas alguien te ayudará, camines donde camines tendrás peligros pero también alegrías, porque sin el mal no existe el bien. Tú ahora sufres pero...¿de qué valdrían las alegrías si no has tenido que pasar dificultades por ellas? Sonríe. Hay alguien que te quiere y ese alguien, soy yo.

sábado, 18 de febrero de 2012

Reflexión

Me he dado cuenta de que mi escritura en el blog se convirtió en algo que siempre había odiado. Se convirtió en un Super Pop de una quinceañera, sólo que con palabras bonitas y cuya protagonista poseía algo más de quince años.

He pretendido justificar el amor que sentía hacia un mojigato del tres al cuarto, cobarde, para no variar. Y yo me transformé en una enfermiza, odiosa, idealista que no sabía distinguir entre gigantes y molinos, entre damas y labradoras, entre caballeros y hombres humildes, entre amor y odio. He idealizado todas las cosas que veía, tocaba y sentía. Todo cobraba un irrealismo nunca antes visto, ya no sólo por el hombre, sino por el amor.

Quizás ahora lo vea claro y me arrepienta pero todo tiende a ser idealizado en la literatura, todo necesita desbordarse de esta realidad cansina, todos necesitamos soñar.

Soñar, esa es la palabra. Sueño. Si el sueño no existiese el mundo se apagaría.

viernes, 27 de enero de 2012

La libre expresión debería ser un derecho mundial. Aunque hoy en día ni el mundo anda derecho.

Hoy haré una entrada algo especial. Quizás no le encuentres sentido ( y más si usted querido lector no es universitario)

Fue una bonita mañana en la que las ilusiones rebozaban. Tú eras el mejor, ibas a demostrarlo. Estabas preparado, aquel examen con nota elevada te hizo pensarlo. Sonríes. Iluso, dices ahora. No sabes lo que te espera. Llegas quizás temprano, más de lo que nunca llegarás jamás. Yo, que siempre hago lo contrario, llego rezagada. Pero ese no es el caso, soy demasiado especial y tiendo a hacerlo todo al revés.

Ahora bien, ¿qué te encuentras? Ilusiones por todas partes, risas, caras extrañas y que indican miedo a la vez. Es como un examen psicológicos donde cada alumno se mira y analiza recíprocamente. Tienes que ser valiente. ¿Cómo no serlo? Estás preparado es lo que quieres.

Y tiempo después, aún no nos conocemos pero sospechamos más unos de otros. Indicio de temor y más habiendo visto el alto nivel. El competir unos con otros. El...."¿esto qué es?, ¿dónde me he metido?, ¿qué hago aquí?", son las preguntas más frecuentes que pasan por tu cabeza.

Vayamos aún más tarde, lluvias de folios escritos en tinta de un bolic Bic o de ordenador (para los más modernos y cómodos) Neurocidio. Estrés en abundancia y por último la gran pregunta.....¿es esto realmente para mí?


Recorramos en el tiempo. Notas. Nunca haber sacado unas notas tan bajas en tu vida estudiantil. Ni calculadoras científicas encuentras solución para dar con ese ligero número. Lío mental. Sin embargo tras llantos que no llegan a ningún sitio lo asumes. "He suspendido"

Una gran amiga me dijo que un examen es un estúpido folio donde un tío piensa que así examina lo que te sabes, un número; pero aún así sigue siendo un trozo arracado de árbol. Lleva razón.

Procedamos. Atascos, grandes atascos. La información es un gran globo que se va hinchando más y más en tu cabeza. Preciosas asignaturas, unas más que otras. Asignaturas, materias que poseen diferentes conceptos que llenan montones de páginas para que tú te lo metas en la mente y la repitas como si un loro fueses. Y sentirte orgulloso de tu memoria, de tus apuntes que tienes delante y en ocasiones, lo más osados se atreven a razonar -pocos. Otros los más valientes, se atreven a replicarle al profesor, aún no he visto a ninguno pero digo yo que existirá, ¿no?

Quizás la falta de estos es el pensamiento con el que van los estudiantes "mi nota es lo primero" Y ya con esto no solo hablamos de universitarios hablamos de sociedad en el que los intereses propios son más importante y van antes que otros valores, quizás, más importante como es el pensamiento, la moral, la libre expresión, etc.


La entrada de hoy ha sido algo diferente de lo que tenía programado. Puede que me haya salido porque me frustre demasiado la noticia recibida esta mañana de camino a hacer un examen (¿casualidad?) La noticia era la siguiente: "Twitter censurará mensajes en determinados países si violan las leyes vigentes de ellos" Y yo me pregunto, ¿qué hay de la libertad?, ¿qué pasa si twitteo que me estoy fumando un piti en un bar sin que me vean?, ¿o si estoy subiendo pelis o creando una página parecida a Megaupload?, ¿vendrá la policía nacional a detenerme?, ¿me investigará el FBI? En fin...con los tiempos que corren preocuparse por estas tonterías, a mi parecer, está fuera de lugar. Allá cada cual.

domingo, 22 de enero de 2012

Misterio

Lo sabía, sabía que eras así. Me bastó un minuto para mirarte a los ojos y comprenderlo. Pero tuve que mirarte a los ojos antes. No sabes cuán difícil es hacerlo. No eres tan frío como quieres aparentar ser. Apuesto a que te han roto el corazón varias veces o que tienes tanto miedo como una persona delicada tiene miedo a ser dañada. Ya sé por qué te escondes bajo esa apariencia rodeada de misterio. Yo lo sé. Quizás pienses que no sé nada de ti. Sin embargo, lo sé. Sé cómo eres, en qué piensas, qué haces y porque suspiras. Antes no lo sabía, ahora lo sé.

lunes, 16 de enero de 2012

Vida

Quisiera, hay tanto que quisiera
que prefiero no tomar a la ligera
pudiendo suspirar al viento el tiempo
amargo a mis añorados sueños, cargo.

Quisiera, hay tanto que quisiera
que pudiendo no hacerlo a la primera
intento soñar a la noche el sueño
dulce a mis olvidados recuerdos, daño.

Pudiera, yo sé que pudiera
que temiendo no coger a la sincera
suerte llorar al día la ilusión
vaga a mi suspirada esperanza, ficción.

jueves, 12 de enero de 2012

¿Cómo estará el mar ahora?


¿Cómo estará el mar ahora?
¿Estará agitado o con olas rotas?
¿Estará como tu alma tranquila y fría?
¿O como la mía sola y sombría?
Amor, no sabes como es esto.
Lejano,
como las estrellas del mar estás.
Dime,
¿cómo está el susurante
viento del acantilado,
o aquellos verdes
prados?
Retorno. Siempre retorno.
Volvemos siempre a lo vivido.
Volvemos a un no te olvido.
Sincero. Firme. Te quiero.
Así y nada más.
Tan bello. Tan puro.
Un amor como el tuyo
si no ninguno.
Sonríes. Sabes que
las palabras se te
escapan con una promesa
no cumplida.
Caballero, dime entonces,
cuando me miras,
¿eres sincero?

lunes, 9 de enero de 2012

¡Tú!

Tú estúpido falsante que escondes lo que sientes bajo una chaqueta, un libro o una firma. Tú estúpido falsante que ocultas lo que eres. Pero yo te conozco, te conozco sin conocerte.

Tu silencio, no incómodo, ocultan cosas que nadie sabe pero que yo sé. ¿Cómo lo sé? No subestimes nunca el poder que tiene una enamorada de conseguir información.

A ver, te daré un consejo. No lo olvides. Los verdaderos detectives no van en gabadina y fuman pipas todo el tiempo. Lo verdaderos detectives van en chaqueta y odian el olor que desprende un cigarro. Aunque lo que nunca, nunca debes olvidar es que el amor, sin quererlo, nos vuelve investigadores secretos. Y no sólo eso también actores, escritores, pero en lo que más nos vuelve, es sufridores.