viernes, 27 de enero de 2012

La libre expresión debería ser un derecho mundial. Aunque hoy en día ni el mundo anda derecho.

Hoy haré una entrada algo especial. Quizás no le encuentres sentido ( y más si usted querido lector no es universitario)

Fue una bonita mañana en la que las ilusiones rebozaban. Tú eras el mejor, ibas a demostrarlo. Estabas preparado, aquel examen con nota elevada te hizo pensarlo. Sonríes. Iluso, dices ahora. No sabes lo que te espera. Llegas quizás temprano, más de lo que nunca llegarás jamás. Yo, que siempre hago lo contrario, llego rezagada. Pero ese no es el caso, soy demasiado especial y tiendo a hacerlo todo al revés.

Ahora bien, ¿qué te encuentras? Ilusiones por todas partes, risas, caras extrañas y que indican miedo a la vez. Es como un examen psicológicos donde cada alumno se mira y analiza recíprocamente. Tienes que ser valiente. ¿Cómo no serlo? Estás preparado es lo que quieres.

Y tiempo después, aún no nos conocemos pero sospechamos más unos de otros. Indicio de temor y más habiendo visto el alto nivel. El competir unos con otros. El...."¿esto qué es?, ¿dónde me he metido?, ¿qué hago aquí?", son las preguntas más frecuentes que pasan por tu cabeza.

Vayamos aún más tarde, lluvias de folios escritos en tinta de un bolic Bic o de ordenador (para los más modernos y cómodos) Neurocidio. Estrés en abundancia y por último la gran pregunta.....¿es esto realmente para mí?


Recorramos en el tiempo. Notas. Nunca haber sacado unas notas tan bajas en tu vida estudiantil. Ni calculadoras científicas encuentras solución para dar con ese ligero número. Lío mental. Sin embargo tras llantos que no llegan a ningún sitio lo asumes. "He suspendido"

Una gran amiga me dijo que un examen es un estúpido folio donde un tío piensa que así examina lo que te sabes, un número; pero aún así sigue siendo un trozo arracado de árbol. Lleva razón.

Procedamos. Atascos, grandes atascos. La información es un gran globo que se va hinchando más y más en tu cabeza. Preciosas asignaturas, unas más que otras. Asignaturas, materias que poseen diferentes conceptos que llenan montones de páginas para que tú te lo metas en la mente y la repitas como si un loro fueses. Y sentirte orgulloso de tu memoria, de tus apuntes que tienes delante y en ocasiones, lo más osados se atreven a razonar -pocos. Otros los más valientes, se atreven a replicarle al profesor, aún no he visto a ninguno pero digo yo que existirá, ¿no?

Quizás la falta de estos es el pensamiento con el que van los estudiantes "mi nota es lo primero" Y ya con esto no solo hablamos de universitarios hablamos de sociedad en el que los intereses propios son más importante y van antes que otros valores, quizás, más importante como es el pensamiento, la moral, la libre expresión, etc.


La entrada de hoy ha sido algo diferente de lo que tenía programado. Puede que me haya salido porque me frustre demasiado la noticia recibida esta mañana de camino a hacer un examen (¿casualidad?) La noticia era la siguiente: "Twitter censurará mensajes en determinados países si violan las leyes vigentes de ellos" Y yo me pregunto, ¿qué hay de la libertad?, ¿qué pasa si twitteo que me estoy fumando un piti en un bar sin que me vean?, ¿o si estoy subiendo pelis o creando una página parecida a Megaupload?, ¿vendrá la policía nacional a detenerme?, ¿me investigará el FBI? En fin...con los tiempos que corren preocuparse por estas tonterías, a mi parecer, está fuera de lugar. Allá cada cual.

domingo, 22 de enero de 2012

Misterio

Lo sabía, sabía que eras así. Me bastó un minuto para mirarte a los ojos y comprenderlo. Pero tuve que mirarte a los ojos antes. No sabes cuán difícil es hacerlo. No eres tan frío como quieres aparentar ser. Apuesto a que te han roto el corazón varias veces o que tienes tanto miedo como una persona delicada tiene miedo a ser dañada. Ya sé por qué te escondes bajo esa apariencia rodeada de misterio. Yo lo sé. Quizás pienses que no sé nada de ti. Sin embargo, lo sé. Sé cómo eres, en qué piensas, qué haces y porque suspiras. Antes no lo sabía, ahora lo sé.

lunes, 16 de enero de 2012

Vida

Quisiera, hay tanto que quisiera
que prefiero no tomar a la ligera
pudiendo suspirar al viento el tiempo
amargo a mis añorados sueños, cargo.

Quisiera, hay tanto que quisiera
que pudiendo no hacerlo a la primera
intento soñar a la noche el sueño
dulce a mis olvidados recuerdos, daño.

Pudiera, yo sé que pudiera
que temiendo no coger a la sincera
suerte llorar al día la ilusión
vaga a mi suspirada esperanza, ficción.

jueves, 12 de enero de 2012

¿Cómo estará el mar ahora?


¿Cómo estará el mar ahora?
¿Estará agitado o con olas rotas?
¿Estará como tu alma tranquila y fría?
¿O como la mía sola y sombría?
Amor, no sabes como es esto.
Lejano,
como las estrellas del mar estás.
Dime,
¿cómo está el susurante
viento del acantilado,
o aquellos verdes
prados?
Retorno. Siempre retorno.
Volvemos siempre a lo vivido.
Volvemos a un no te olvido.
Sincero. Firme. Te quiero.
Así y nada más.
Tan bello. Tan puro.
Un amor como el tuyo
si no ninguno.
Sonríes. Sabes que
las palabras se te
escapan con una promesa
no cumplida.
Caballero, dime entonces,
cuando me miras,
¿eres sincero?

lunes, 9 de enero de 2012

¡Tú!

Tú estúpido falsante que escondes lo que sientes bajo una chaqueta, un libro o una firma. Tú estúpido falsante que ocultas lo que eres. Pero yo te conozco, te conozco sin conocerte.

Tu silencio, no incómodo, ocultan cosas que nadie sabe pero que yo sé. ¿Cómo lo sé? No subestimes nunca el poder que tiene una enamorada de conseguir información.

A ver, te daré un consejo. No lo olvides. Los verdaderos detectives no van en gabadina y fuman pipas todo el tiempo. Lo verdaderos detectives van en chaqueta y odian el olor que desprende un cigarro. Aunque lo que nunca, nunca debes olvidar es que el amor, sin quererlo, nos vuelve investigadores secretos. Y no sólo eso también actores, escritores, pero en lo que más nos vuelve, es sufridores.