Lo sabía, sabía que eras así. Me bastó un minuto para mirarte a los ojos y comprenderlo. Pero tuve que mirarte a los ojos antes. No sabes cuán difícil es hacerlo. No eres tan frío como quieres aparentar ser. Apuesto a que te han roto el corazón varias veces o que tienes tanto miedo como una persona delicada tiene miedo a ser dañada. Ya sé por qué te escondes bajo esa apariencia rodeada de misterio. Yo lo sé. Quizás pienses que no sé nada de ti. Sin embargo, lo sé. Sé cómo eres, en qué piensas, qué haces y porque suspiras. Antes no lo sabía, ahora lo sé.
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