miércoles, 3 de marzo de 2010


Eráse una vez una niña que deseaba con todas sus fuerzas no llorar nunca más porque aquello le producia mucho daño. Un día a base de llorar y llorar, el milagro se hizo y nunca más lloró. Pero al tiempo se dió cuenta que era un grave error, pues no podia hacer nada para que el sufrimiento que sentia saliera exterior....

No hay comentarios:

Publicar un comentario