
Un día más, una noche más y una luna más. Aparentemente todo es corriente pero hay algo diferente. Imaginese, querido lector, que todo lo que piensas, sientes o crees se rompe en un instante con unas palabras y en ellas se levantan todas tus sospechas. Nada a cambiado. No cambió por ti. Toda tu vida no fue suficiente para esa persona. Ofrecerle todo lo que podías darle no fue bastante. Todas las palabras se han convertido en mentiras. Todo: proyectos, ilusiones, recuerdos.... terminan en una palabra: rotos. Te das cuenta de que tu vida fue un teatro, él fue un gran actor y tú una ciega que pensaba que todo aquello era verdad..
Pero como se habrá dado cuenta, en esta vida no todo es tristeza. Los hechos malos no ayuda a fortalecernos, a ser mejores y mirar hacia delante. En conclusión, a madurar. Cada caida duele pero menos que la anterior y debemos pensar que es un paso más hacia la madurez. Como se habrán dado cuenta, no estoy en mis mejores días pero...intento mirar el lado positivo de la caida, y creo, que lo estoy consiguiendo.
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