domingo, 2 de junio de 2013

Adiós amigos.

Me despido de este blog. Sé bien que he vivido momentos bonitos con él, pero tengo que avanzar. Estoy conociendo, hoy, por fin, la felicidad y esto es pasado, no voy a dejarlo completamente, ni siquiera borrarlo porque mi presente no sería nada si no hubiese escrito este blog - yo me entiendo-. ¿Y cómo mejor que dejar mi pasado?. Escribiendo. No me voy a alargar, mi vida no ha sido tan increíble, aún no hice grandes cosas, están en proyectos.
Nacida en Sevilla, criada entre dos hermanos y el amor de mis dos padres. En un barrio en el que jugar al fútbol es lo máximo a lo que se puede aspirar. Con padres no lectores, pero empeñados en mi educación. Recuerdo que siempre pedía que me regalasen libros, intercambiaba libros con mi única tía lectora - de hecho más de una vez le quité algún que otro libro con la picardía que te da la inocencia infantil-. Inclinada al teatro, pero mis padres querían una abogada, no pudo ser. Tampoco el mundo de la dramaturgia, me quedé en la filología. Desarrollé una increíble tendencia a escribir - no sé si bien o mal, me decanto por la última- y una inclinación a la teología. Y aquí estoy, viviendo aún e intentando realizar la carpeta de proyectos.

Ya que me ha conocido y he tenido mi momento egocéntrico, le digo, si no puede vivir sin leerme pidamelo, no por aquí, porque no estaré aquí, usted sabrá cómo encontrarme. Gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario