lunes, 28 de marzo de 2011
Otra inspirada noche
No sé qué es si es amor o pasión. Yo no sé, pero es un amor que mata por dentro. Cuando lo miro y lo amo en silencio. Sí, Dios, en silencio. Porque es la mejor forma de amar, porque no se puede amar de otra manera. Cuando lo miro, es como tocar el paraíso con las manos. Una atea como yo tocando el paraíso ¿te imaginas? Sí, Dios, soy atea. Pero creo en algo. Creo en la belleza de su imagen, de su barba que recuerda a esos hidalgos españoles, de su magnifico porte que parece el orgullo personificado. Dios, amor, te hablo a ti. Tú, tan perfecto. Con las manos de Apolo, de las cuales, si yo fuese Dafne no gritaría a mi madre para que me convirtiera en árbol. Con los versos de Don Pablo Neruda, con la voz de Shakespeare. Con aquel acento francés que logra derretirme, con esa educación con la que me tratas que te hace diferente a los demás.
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