
Hola amigos, aunque mi intención de actualizar este blog ha estado presente todo este fin de semana al estar ocupada no he podido hacerlo y no, no he estado en ninguna botellona de esa. Yo, teniendo dieciocho años y viviendo en plena ciudad hispalense, me diferencio de esa sociedad joven que sólo piensa en emborracharse hasta el coma etílico o como mínimo vomitar. ¿De verdad estos serán nuestros futuros médicos, abogados y POLÍTICOS?. Cada vez que lo pienso se me cae la cara de vergüenza. Pero no sólo eso, es también visitar un día después de aquella famosa botellona y ver millones de botellas vacías, bolsas y algún que otro "mierdecillas" el cual ha venido con más de veinte amigos pero ninguno se ha atrevido a llevarlo a su casa y éste queda esperando (con los ojos cerrados, claro, ya que su estado no le permite abrirlos) a que alguna alma caritativa lo devuelva a su casa. Eso, sí, después llegar a tu casa y contarle a tus amigos en qué estado te vio tu familia o simplemente llegaste a tu piso de estudiantes y ese simple paso de abrir la puerta de la casa, se contará como si de una autentica epopeya heroica se tratase. ¿Qué imagen le daremos a nuestra maravillosa ciudad? No me extraña nada que la gente del norte, sobretodo, nos defina con el tópico de flojos y borrachos que siempre están de fiesta. La culpa no es del tópico, la culpa es nuestra. Bueno, mía por lo menos no. Lo siento mucho prefiero ser una aburrida antes de que mi comportamiento me arrastre a en un futuro, posiblemente, tener que pertenecer a la asociación de alcohólicos anónimos, lo siento pero paso.
Otra observación, ¿por qué todos los "importantes" de este país vuelven la cabeza a este comportamiento tan peculiar de nuestros jóvenes? Un dato curioso, la rae no ha omitido esa palabra a pesar de ser una realidad evidente que viene dándose desde hace unos años y la rae sí se ha preocupado de escribir sólo o solo, lo siento amiga (antes respetable) seguiré haciéndolo por la vieja usanza . Empezamos por la rae y podría continuar. Señores políticos ¿por qué no multáis a estos personajes que la hacen? Os sacaríais una buena pasta. Claro que es menos peligroso multar a gente que simplemente se fuma un simple cigarro en su tiempo de descanso o que simplemente conduce a algo más de 110. También os conviene ya que mientras nuestros jóvenes, y por tanto nuestro futuro, no piense ustedes seguiréis haciendo lo que os salga del alma. Por tanto, mientras el noventa por ciento de los jóvenes se emborrachan el diez por ciento sobrante se muerde la lengua y no tiene más remedio que contemplar el panorama y con la cabeza gacha pensar: ¡Esto es España!
Este texto va dedicado a ese diez por ciento y a algún que otro del noventa, que sé que aunque se lo pase por el forro al menos habrá tomado conciencia si lo lee.