martes, 5 de julio de 2011

Palabras que nunca diré

Verás, cariño. Hace tiempo que quería decírtelo pero el mismo me inmovilizaba, y pensaba en que nunca he sido amiga de la soledad, eso era algo que me aterraba. Tengo miedo, antes era a perderte; ahora tengo miedo de que mi tiempo se vaya acabando mientras vivo día sí y día también entre cuatro paredes viendo como mi flor se marchita más y más y mi rubio pelo va cobrando un tono plata. No soportaría pensar que perdí el tiempo como ya lo hice una vez, no soportaría el pensar: ¿y si hubiese....?. Definitivamente, no podría vivir con el cargo de conciencia, con la culpabilidad de no haberlo intentado, con el dolor que pude pero no fue. Por eso ahora he de decirte que no aguanto más que aquí quedó todo, es duro pero es así. Viviré aferrada en escasos recuerdos unos días, tal vez meses; o quizás, años. ¿Quién sabe? quizás duren tres, cuatro o cinco. No lo sé. El destino ha decidido que este camino que duró apena diez meses se separen y ahora, bueno... ahora sólo espero que tenga escrito una reconciliación. Mientras tanto, es ahora, cuando me viene a la cabeza la frase de: "Si Dios te quita algo, no te está castigando puede que tenga preparado algo mejor". Aún siendo atea tengo que creer en la sabiduría de esa frase, puede que sólo sea para auto-convencerme de que fue mejor así. Pero he de hacerlo para no castigarme más a mí misma, ni a ti.

domingo, 3 de julio de 2011

Grabado en mi pared ♥


Hoy, me he levantado e irremediablemente he tenido que pensar en ti. Parecía que lo habías organizado así mientras soñaba contigo porque ese rayo de luz que cada mañana me levanta de la cama y me molesta, hoy, me ha hecho sonreir. Ese rayo de luz cariño mío lleva tu nombre. Porque ya no te conformas con estar grabado en mi piel, porque no te conformas estar marcado en mi mente, ni siquiera te conformas con ser mi único sueño. Ahora quieres estar en mis paredes, como si me vigilases. Como cuando nos decían de pequeño que los reyes magos nos miran por un agujero de la pared, y no he podido evitar sonreir con esa estúpida idea en la cabeza. Pero sin embargo, me pareció tan magnifico que Dios, la naturaleza, la casualidad o el destino se pusieran de tu parte y formara un corazón en mi pared que tuve que tomar una foto y aquí está la muestra de ello.

jueves, 23 de junio de 2011

Lo mejor eres tú


Fiel, cariñoso, un poco loco, seguro de sí mismo, inseguro de los demás, confiado, amigable, tierno, enemigo de injusticia, amigo de sus amigos, admirable, callado, reflexivo, payaso en el buen sentido de la palabra, detallista, romántico, valiente, fuerte, solidario, feliz. Así es él y él es mi vida entera, mi ilusión, mis ganas de vivir y de sonreír cada día. Él me hace sentir guapa pero sobretodo sentir mujer. Él llora y yo lloro también. Él se alegra cuando yo me alegro. Yo lo amo. Y viceversa. Me hace la vida tan fácil, me siento querida, amada. Amo sentir que no estoy sola y que pase lo que pase lo voy a tener apoyándome en los momentos buenos y malos, dándome un simple abrazo en el momento que más lo necesito. Adoro cuando en las noches me acuestas con un "buenas noches princesa" y me levantas con un "buenos días princesa". Adoro tu voz, tu sonrisa, tus ojos, tu boca, tus manos, tu cuerpo, tu pelo. En conclusión, desde tu pelo hasta las puntas de todos tus dedos pasando por cada milímetro de tu cuerpo. Te amo y eso nunca cambiará.

miércoles, 15 de junio de 2011

La vida es sueño.


¿Se podría ser más feliz? No lo creo. Cuando veo esa sonrisa marcada en los labios después de que ambos disfrutemos y ese sueño que te rodea. Y...¿yo? Yo te miro como si fuese la primera vez que viese a alguien dormir. Lloro, y no de tristeza, sino de felicidad mezclada con miedo. El miedo de que un día tengas que marcharte y me lo digas. El miedo de que te marches sin decir nada y luego enterarme, eso me rompería el corazón. El miedo de que te quedes pero el tiempo provoque cansancio en tu dulce corazón. ¿Qué pasaría entonces? Nada. Sueño. Me despierto. Es un sueño, miro a mi lado y me doy cuenta de que la realidad es mi más humilde pesadilla.

martes, 14 de junio de 2011

El paraíso está en la tierra


Es extraño, siempre me dijiste que si no creía en nada iría al infierno cuando muriese y sentiría el fuego interno de la tierra abrasar mi piel. Sin embargo, hay veces que una atea como yo sin estar muerta puede sentir el mismísimo infierno en sus carnes. Otras, en cambio, siento llegar a el paraíso tocar sus flores con las manos y despreciar aquella manzana que Adán y Eva debió haber despreciado en ese preciso instante en que la ciencia, el pensamiento, y las palabras cobraron vida y expulsó a todo humano de allí llevándonos una cosa: la razón. Y es ahora cuando te digo, cariño, que me siento engañada porque tú me dices que nunca conoceré el paraíso. Pero...¿de qué vale si Dios se enfadará por comer de una estúpida manzana? No creo en el infierno ni en el paraíso. Ambos se encuentran en la tierra y es la idea simbólica de encontrarnos con una persona buena, llamadas también ángeles, y otras malas, o demonios. Y las acciones de estos personajes son los que nos hacen diferenciar entre estar en el cielo o en el infierno.













[Pero mi gente dice cosas formidables,
que hacen temblar a la gramática....
recuerdo que, una tarde,
en la estación de Amadén, una anciana
sentenció, despacio;..."Sí, sí; pero el cielo
y el infierno
está aquí". Y lo clavó
con esa -n- que faltaba]

viernes, 10 de junio de 2011

Somos humanos, hazlo antes que sea demasiado tarde.


Y nunca penséis que porque una mujer no hable de amor signifique que nunca haya estado enamorada ni que no lo esté. Tampoco penséis que porque un hombre nunca haya llorado sea el hombre más feliz del mundo. Es mentira. Sus lágrimas le persiguen y le anuda la garganta, y quizás...¿Quién sabe? Una vez en el cielo se reúna con las almas atormentadas y una vez allí comenzarán a llorar como nunca antes provocando un diluvio y con ello, el fin del mundo.

domingo, 5 de junio de 2011

Inspiración divina


















Tú,sombra,
figura de una femeidad insuperable
quiero alcanzarte. Mis ojos lloran,
mi alma grita, mis manos tiemblan,
no logro agarrarte.
Cercana pareces, lejana estás.
Olas, lluvias, tendrá que pasar.
Veintidós, quizás. Nadie sabe.
Ni tú ni yo. Los dos lloramos.
Lejos. Distancia. ¡Cómo te odio!.
Amor. Pasión. Todo guardado. ¡Cómo te amo!