jueves, 20 de octubre de 2011

Mi caótico Mundo


Llegas me desbaratas todo y me miras con esa cara de cordero degollado. ¿Qué quieres qué haga? Una mirada no puede cambiar el mundo. ¿O sí? Yo necesito algo más, necesito unas palabras, necesito una sonrisa, necesito unos hechos en los que basarme para decir: "Esto es real". ¿Pero de qué me vale una simple mirada? Una mirada tímida, calurosa y tierna. Me agobio. Me agobio porque me doy cuenta de que tu mirada puede cambiar mi caótico mundo.

martes, 18 de octubre de 2011

¿Cara o cruz?

Y miré aquella cruz de barro como si hiciese tiempo que no hubiese visto algo parecido. Me extrañé de mí misma. ¿Qué hacía yo cogiendo ese objeto que tanto odié? Suspiré. Cada día soy más estúpida. Lo sostuve en mis manos el barro pesaba, la observé y me dije: "¿Existes realmente o eres lo que siempre pensé? Al fin y al cabo tanta gente no podía estar equivocado, ¿no? Si al menos me dieses una señal..." Me la colgué al cuello. La verdad no me quedaba mal, pero qué importaba eso ahora. Yo quería ser yo la de siempre. ¿Realmente lo quería? ¿Era feliz siendo así? No me iba mal así pero creo que ahora necesito sostenerme a algo. Me reí. ¡Qué tonto es esto! Siempre he escuchado que los cristianos un día empieza a irse la fe pero nunca escuché nada parecido de un ateo. Creo que tomo demasiado en serio la religión pero es importante ¿no? Todos necesitamos creer en algo y yo siendo atea creía en el Amor. Y no, no hablo de Amor entre pareja que ese al fin y al cabo casi siempre termina, hablo del amor de una madre a un hijo o viceversa, hablo de amor fraternal, amor al prójimo, amor a quien no conoces, amor a lo que haces. Sea donde sea siempre habrá Amor de eso nos hicimos y eso, querido lector, es justo lo que quería aquel que hizo tan famoso aquel objeto.

lunes, 17 de octubre de 2011

Reflexión


-¿Y ya lo has hecho con él?
-No es asunto tuyo.
-Soy tu ex y sé que él nunca te daría lo que yo te daba...
-¿A qué te refieres? ¿A los problemas? No, él nunca me los da.

sábado, 15 de octubre de 2011

Efímero jardín de Edén


Allí estaba yo en el jardín de Edén. El agua acariciaba el dulce pasto con sus claras y monótonas aguas. Allí no había suspirares ni lamentos de un destino incierto. Allí todo era paz y armonía. Donde la naturaleza cobraba una perfección indescriptible. Donde siempre era primavera y las aves jugaban a volar alto y su dulce cantar acariciaba mis sentidos. En el lugar en que todos los animales y plantas vivían en perfecta armonía y serenidad.El hombre, osea yo, vivía feliz de ser el elegido de tan honroso privilegio y tocaba la hierba con las puntas de mis dedos.
Sin embargo, ¡oh pobre de mí!, fallo injustificable, ¡suspiré! Y ahí, el que está arriba, se dio cuenta de mis sentimientos y de mi soledad.
Entonces, entre los arbustos, apareció ella. Callada, asustada, ignorante y pensé cómo podía un ángel caer así. No supe qué hacer, no supe qué decir y sonreí. ¡Oh pecado mortal, ¡oh tentación deleitosa! Me señalaste algo pero yo sólo estaba concentrado en ti. No supe qué hacer, no supe qué decir y me sonreíste y me señalaste allí. Roja manzana colgada de un árbol, fue lo único que vi y sonreí porque eran como tus labios. La querías ¿qué iba a hacer si alguien como tú me la pedía? Me quedé mirando tus ojos verdes y tú no fuiste menos. Él nos perdonará, repetí y repitió. ¡Maldita tentación ya no vienes con forma de serpiente, ahora vienes disfrazada de Amor!

Nada que decir.

Han dicho del Santo Padre
que lucha tiene castigo
eso lo habrá dicho alguien
alguien que no tiene hijos
alguien que come y bebe
a costa de algún cristiano
que no vive en un piso
que vive en el Vaticano
que lo único que hace
es saludar con una mano.
Respóndame Padre:
¿Por qué se le negaba, entonces,
la comunión a los retrasado?
Tantas criaturitas mueren de hambre
y desamparados
¿A quién llama usted asesino?
¡Qué fácil es, qué fácil es!
Recordando los mandamientos
viviendo como un marqués.
Si usted es Dios de la Tierra
¿Qué sabe usted de la Guerra?
¿Qué sabe usted de calvarios?
Déjese de tanta historia
apostólica y romana
Creo en ese Dios tan humilde
que murió en un madero
y creo en su Santa Madre
¡Y qué me perdone el cielo
pero a usted yo no le creo!

viernes, 14 de octubre de 2011

Odio mi vida


Odio mi vida.
Una vida triste y desolada
entre sábana y almohadas,
entre cuatro paredes blancas
y veo mi flor deshojada.
Una triste ventana
que da a la calle
y me enseña,
una noche callada,
silenciosa, que no me dice nada.
Odio mi vida
una vida retirada
¿y a quién le importa
si mis ganas viven escoltadas,
si soy presa de un delirio,
o si mi alma vive enamorada?
Veo una luna sonriente y plateada
que se burla de mi desgracia
y un miedo imponente
que se ríe de mi suerte
de mis ropas ando despojada
y de mi manera de quererte apresada.
¿Y a quién le importa
si mi vida está desordenada
si mi alma está inerte
y mis ganas de querer no se acaban?
Si lo que más me duele
es que seas indiferente
de mi vida desgraciada.

Amar a alguien


Amar a alguien
por encima de sus pecados
por encima de sus defectos
Aunque tenga una risa que odiemos.

Amar a alguien
aunque a veces pueda resultarnos pesado
aunque sus palabras lleven solo pretextos
pero creer que es lo mejor que encontraremos

Amar a alguien
pero no pensar que solo es nuestro
respetar a pesar de la distancia o el tiempo
amor sin sexo, amor desinteresado y sincero.

Amar a alguien
¿Cómo puedo amar a alguien
que no quiero?